Importancia del contacto con-sentido de los neonatos en su etapa sensible

Escrito por Jorge Iván Sánchez Quintero y Esteban Marín Sánchez

Consintiendo crías con-sentido

Es claro para la mayoría de las personas que todos los bebés requieren de cuidados especiales, siendo una de las principales razones por las que se ha creído que son muy delicados y sensibles. En la mayoría de los casos se lleva al extremo de sobreprotegerlos, bloqueando y entorpeciendo de manera directa el aprendizaje del individuo y la preparación para todos los estímulos que se pueden presentar en su vida con relación a los humanos.

Por naturaleza, la mayoría de los humanos han tenido relación con los animales no humanos por miles de años, y puede ser esa naturaleza la que haga que las personas deseen tener contacto físico con ellos, ya sea por simple curiosidad, por desconocimiento o por creer que todos los animales requieren afecto de parte nuestra.

Aquí nos encargaremos de fortalecer ese comportamiento de consentir a los animales pero llevándolo a otro nivel de importancia para su manejo y lo denominaremos tocar o contacto con-sentido. Esto no prohíbe el contacto humano-animal, pero lo dirige hacia la conciencia que se debe tener para aprovechar ese contacto y enseñar comportamientos a través de estímulos que prepararan a los individuos para su futuro bajo el cuidado de los humanos. En resumen, entrenar una cría o juvenil por medio de caricias y/o estímulos táctiles.

Proceso traumático

Este es el concepto más común que tienen las personas, cuando observan que un bebé está siendo inyectado y ese argumento lo basan en la experiencia que han tenido con respecto a los comportamientos asociados al dolor que comúnmente presentan los bebes frente al contacto de la aguja. Por la misma razón se cree que un bebé y una aguja son incompatibles, pero gracias a los procesos de condicionamiento podemos cambiar eso y lograr que para el animal sea algo de rutina y un estímulo poco significativo al cual  reaccionar negativamente. Es más, gracias a estas técnicas y aplicación de la ciencia se puede enseñar y lograr lo que deseemos o necesitemos para su manejo y bienestar. Ahora les pregunto: ¿Podrían creer ustedes que se le puede enseñar a un animal, por ejemplo, carnívoro como pumas y nutrias, a no morder las manos de su cuidador o entrenador? Recuerden que estos animales están dotados de una capacidad de mordida fuerte, segura y firme, pues de eso depende su éxito de supervivencia. Por lo tanto, pensar en estar cerca de estos animales es agresión y muerte segura. Gracias a la enseñanza desde edades tempranas, los animales puede aprender a discriminar entre lo que pueden y deben morder y lo que no. En este caso se le enseña al individuo que las manos son para responder a comandos, contactos para manejo e incluso caricias, pero no son una presa o comida (fig. 1).

Esto no quiere decir que por haber enseñado estos comportamientos el animal bajo cuidado humano deba estar en contacto directo durante toda su vida (recordar que cuando crecen estarían en la capacidad de hacer mucho daño), por lo cual se debe y se recomienda el manejo en contacto protegido, por seguridad del personal y los mismos animales. Además se debe enseñar no solo la relación o socialización con los humanos, sino con individuos de su misma e incluso de diferente especie para facilitar procesos de acercamiento y que puedan vivir en parejas o en grupos, fortaleciendo su bienestar.

Figura 1: Entrenamiento para no morder las manos del cuidador, esto permite tener un mejor acercamiento y facilitar los diferentes tipos de cuidados que requieran a lo largo de su vida, A Puma con color, B Pteronura brasiliensis.

El manejo de los animales que no han sido entrenados suele ser complicado y hay otras influencias que lo dificultan aún más como el tamaño, la fuerza, habilidades que posee o comportamientos en general debido a la especie o su historia individual. Cuando se cuenta con animales bajo cuidado humano es necesario enseñarles comportamientos que favorecerán su propio manejo y cuidado. Es fundamental entonces que ellos participen de manera voluntaria en los procesospara poder colectar muestras que evidencian de manera clara su estado de salud actual (fig. 2).Este tipo de manejos influyen de manera directa en el bienestar animal y mejoran día tras día su calidad de vida.1,2,3

Figura 2: Participación de manera voluntaria en diferentes procesos para colectar muestras o evaluar su estado actual. A y B: Desensibilización de cola para facilitar toma de muestra de sangre en Puma con color y Lontra longicaudis, C: Evaluación corporal en Pteronura brasiliensis.

Los beneficios del refuerzo positivo

El uso de refuerzo positivo (un procedimiento de condicionamiento operante que aumenta la probabilidad de que un comportamiento tenga lugar nuevamente en el futuro mediante la presentación de un estímulo deseable) como técnica para modificar el comportamiento de un animal es superior a otros métodos porque hace que ellos realmente deseen realizar el o los comportamientos.4,5,6 Por tanto, es necesario estimular al animal desde una etapa temprana (edad sensible o etapa sensible). En esta edad, el animal absorberá y obtendrá toda la información que se le brinde para apoyar todo lo relacionado con su cuidado por parte de los humanos, como ayudarlo en su manejo médico, nutricional, rutina diaria y de bienestar en general (fig. 3), como por ejemplo tocarle la boca, los ojos, la lengua, las orejas, el cuello, pellizcar, tirarle del pelo, tocar extremidades, halar la piel, tocar el abdomen, tocar el ano o la cloaca (fig. 4). Esto preparara al individuo para que en el futuro permita la toma de temperatura, realizar evaluaciones corporales, tomas de muestras, exámenes, citologías o los diferentes tratamientos que se requieran. Todo esto sirve para darle información al animal y se vaya acostumbrando a los diferentes estímulos. Uno de los objetivos principales es que los animales respondan positivamente a los ejercicios, minimizando la necesidad de utilizar contenciones químicas y/o físicas, que muy a menudo ocasionan altos niveles de estrés, problemas a la integridad y salud, además de aprendizajes negativos que serán recordados y desencadenarán comportamientos agresivos, dificultando el acercamiento con el personal. 7,8,9,10

El uso de refuerzo positivo mejora de manera directa la relación entre el animal y el cuidador, ya que asocia a la persona con la experiencia positiva (recibir lo que quiere), además de la experiencia estimulante que brindan las sesiones del mismo entrenamiento. El animal querrá tener cerca al cuidador a causa de las recompensas que el cuidador representa.11

Figura 3: Desensibilización a jeringa y habituación a sabores diferentes preparando los animales para la entrega de medicación, permitiéndoles así cooperar voluntariamente en los diferentes cuidados y afianzar la relación cuidador-animal. A: Nasua nasua, B: Ateles fusciceps.

Figura 4:A, B y D: Habituación y desensibilización progresiva al contacto con una aguja de punta roma en cisne negro Cygnus atratus y en venado de cola blanca (Odocoileus virginianus). C:Habituación y desensibilización progresiva a la estimulación en la cloaca de Cygnus atratus.

Pensando siempre en la premisa del amor hacia los animales y su bienestar, definimos el término contacto de los bebés con-sentido: comprender que tenemos que tocar los ojos, las orejas u oídos, la cola, el abdomen, el cuello, las extremidades, inclusive el ano o cloaca, ya que a futuro se realizarán procedimientos de rutina, médicos y nutricionales. Es importante entonces que los individuos desde esta edad se enfrenten a ello e interioricen la información que se les brinda, como ingreso a caja de transporte, guacal o kennel (fig. 5) y subir a la plataforma o báscula para pesaje. Los procesos anteriormente descritos se pueden realizar con las técnicas de habituación y desensibilización progresiva (fig. 6).

Figura 5: Entrada a caja de transporte (guacal o kennel), A y B Pecaritajacu C Odocoileus virginianus.

Figura 6: Implementación de pesajes con refuerzo positivo desde una etapa sensible A: Puma con color, B: Odocoileus virginianus, C: Ateles fusciceps, D: Pecari tajacu, E: Tapirus terrestris. Un sólido comienzo de una historia de condicionamiento basado en refuerzo positivo y una relación entrenador-animal es primordial en el cuidado de los animales.

Para todo comportamiento, hay cuatro resultados posibles o consecuencias, dos de los cuales conducen a un refuerzo y los otros dos corresponden a castigos.12,13 Skinner usa atributos positivos, es decir (refuerzo positivo y castigo positivo) y negativos (refuerzo negativo y castigo negativo).14,15 Estos atributos no significan bueno o malo. Positivo significa agregar algo al ambiente (recompensa) y negativas restarle o retirar algo del ambiente.11 Cuando se piensa en condicionamiento operante se debe primero determinar si se desea aumentar un comportamiento que se realizará con más frecuencia, como permitir una evaluación médica (fig. 7) o manejo nutricional, o por el contrario reducir un comportamiento como morder las manos. Luego se observa si el estímulo es incorporado o eliminado.11 La situación más fácil de entender es el refuerzo positivo. Cuando el animal realiza el comportamiento deseado por el cuidador, recibirá lo que quiera, por ejemplo, se desea que un chigüiro (Hydrochoerus hydrochaeris) se deje tocar para que en el futuro sea más fácil su manipulación para exámenes de condición corporal, cuando el animal permite el contacto, se refuerza con más caricias de intensidad alta o con su comida preferida. Debido a que este mamíferoherbívoro es presa en su medio silvestre presenta un comportamiento de alerta y timidez todo el tiempo, siendo difícil que se acerque por su propia cuenta para realizar cualquier tipo de procedimiento. Este comportamiento natural es de los más difíciles de trabajar ya que hay que generar mucha confianza por parte de los individuos, siendo un aspecto relevante que es necesario considerar todo el tiempo para el buen y adecuado desarrollo de los planes de entrenamiento para cumplir con los objetivos.

Figura 7: Coatíes entrenados para participar voluntariamente en procedimientos de examen físico, tales como oído, ojo y boca, evaluación de condición corporal, tomar temperatura, auscultación, pesaje y ecografía. Los animales condicionados comúnmente se muestran confiados y pacientes, lo que facilita este tipo de procedimientos. A1 y A2: prueba de diagnóstico por imagen. B: Ecografía de Nasua nasua.

Aquí se comparte una de las formas de realizar el proceso de acercamiento entre persona y animal (chigüiro) para ganar confianza y foco. Cuando la persona comience a acercarse, debe presentarse. Irse acercando evaluando la distancia crítica (distancia a la cual el animal se siente cómodo en presencia de la persona); el cuidador se presentará al chigüiro y cuando este se empiece a acercar y dejar tocar sus ojos, oídos, boca, extremidades, etc., le proporcionará una recompensa (ya sea su comida favorita, un elemento e incluso caricias). Esta es la forma en que el cuidador guiará el comportamiento que desea, como el acercamiento y contactos frecuentes. El resultado del comportamiento del chigüiro es que un estímulo ideal (comida o afecto como caricias) es incorporado al ambiente. En las figuras 8 A, B y C observarán como el chigüiro cría disfruta del contacto de la aguja sin punta, tanto que parece “un spa incorporando una sesión de acupuntura”.

Generalmente, es mejor para el personal cuidar los animales cuando estos le permiten acercarse, siendo más fácil de lograr cuando asocia al cuidador con cosas agradables en lugar de cosas desagradables. Si la interacción del cuidador con el animal implica el estímulo requerido, este querrá al cuidador cerca en lugar de tratar de evitarlo.

Figura 8: A, B y C Habituación y desensibilización progresiva al contacto con una aguja de punta roma en Chigüiro Hydrochoerus hydrochaeris.

El personal que trabaja con animales debe evitar el uso de castigos (infligir dolor) por interacción directa con animales, ya que esto puede tener consecuencias de aversión. El uso del castigo como los golpes causa frustración en el animal y puede desencadenar comportamientos agresivos contra el cuidador y puede reducir o eliminar por completo la confianza del animal hacia las personas.

Las respuestas emocionales son de gran interés. El emparejamiento de un estímulo con un segundo estímulo significativo puede crear una respuesta emocional condicionada o CER.16 De hecho, podemos enseñar a los animales a que les gusten las cosas, en este caso estímulos que favorecen el manejo diario.

Otra técnica de entrenamiento utilizada corresponde al contra-condicionamiento, que es un proceso más activo mediante el cual el entrenador regula la respuesta del animal a los estímulos. El principio básico de la técnica es presentar estímulos irritantes de baja intensidad, fortalecer a los animales mediante acciones calmantes y luego presentar estímulos con mayor intensidad, correspondiendo así al principio de inhibición recíproca.11

El contra-condicionamiento además consiste en cambiar asociaciones. Se llama contra-condicionamiento en lugar de simplemente condicionamiento. Una nutria gigante (Pteronura brasiliensis) presenta una respuesta emocional desagradable a lo que estamos tratando de condicionar, el acercamiento entre individuos de la misma especie, así que lo contrarrestamos estableciendo un CER agradable. Entonces, la nutria que es tímida con su misma especie aprende que su presencia, proximidad y más tarde, contacto, predicen sus cosas favoritas del mundo, como estar acompañada de individuos de su misma especie, jugar y acicalarse. La forma en que esto se ve en el tratamiento es la presentación de una intensidad suficientemente baja (ver otro individuo, incluso su reflejo en un espejo por unos segundos), o sub-umbral, seguida inmediatamente por un potente y agradable estímulo condicionante  (alimento y/o caricias de su cuidador).13 Esto se repite hasta que la nutria esté anticipando evidentemente el contra estímulo. Luego, la intensidad aumenta y repite el procedimiento. Si, en algún momento, la nutria muestra la reacción desagradable o temerosa, significa que la intensidad es demasiado alta. Es importante luego retroceder a una intensidad reducida (menos tiempo de exposición al nuevo estímulo o el estímulo que se viene trabajando). También es importante aquí establecer el tiempo (segundos) al que el animal responde tranquila o positivamente, este sería el punto de referencia o línea base.

Esta es la parte del proceso de cambio de comportamiento de la nutria donde comienza a aprender a no reaccionar emocionalmente con miedo o con agresividad hacia algo específico (humanos, nutrias u objetos). Para ser efectiva, la desensibilización se debe hacer de manera lenta y debe comenzar a un nivel donde la nutria no demuestre una reacción negativa (morder, autoinfligirse, demostrar ansiedad o vocalizar). Una vez que la nutria aprende a mantenerse calmada, se empezaría a exponer gradual y lentamente hacia otras nutrias que no conoce a una distancia más corta, siempre y cuando permanezca calmada recibiendo así su refuerzo positivo.

El entrenamiento animal se puede describir como un sistema a través del cual se puede comunicar a los animales lo que el cuidador quiere que haga. Si el cuidador  tiene una visión clara para realizar comportamientos bien entrenados, es probable que esa comunicación fluya y se cumplan las metas establecidas.11[ El propósito del entrenamiento suele ser reducir la ansiedad de los animales bajo cierta estimulación (desensibilización).11

El condicionamiento operante proporciona a los entrenadores una herramienta poderosa que puede mejorar la vida de los animales. El entrenamiento puede reducir el estrés del manejo y cuidado diario de animales y cuidadores. Los temores relacionados con los procedimientos médicos se pueden reducir o eliminar. La estimulación física y mental se puede utilizar para aumentar el bienestar animal.13,17 Cuando los animales aprenden a confiar en el cuidador, la relación entre ellos se fortalece de manera significativa, favoreciendo la fluidezdel sistema de comunicación que proporciona el refuerzo, principalmente el positivo. El cuidador será más sensible al comportamiento del animal, y podrá detectar acertadamente los cambios en su salud y satisfacer mejor las necesidades de los individuos bajo su cuidado (fig. 9).

Los animales criados bajo estos estimulos serán adultos con un manejo extraordinario, que se vera reflejado en su bienestar durante su vida en el lugar donde se encuentren bajo las condiciones aqui compartidas, Al poder hacer mejor el trabajo, el personal lo encontrará más satisfactorio y beneficioso.18

Figura 9: Vínculo entre el cuidador y el animal, A:Puma con color.B: Lontra longicaudis

Agradecimientos

Agradecemos a las personas mencionadas a continuación, que formaron parte de los procesos de condicionamiento y compartieron algunas de las imágenes aquí expuestas: Alexandra Bastos Cacua, Brando Efrén Pinzón, Daniel Pardo Esguerra, David Suaza Sepúlveda, Diego Armando Pozo Gómez, Elías Silva Rebolledo, Helen Dayana Villalobos Bonilla, Jessica Paola Guzmán Morales, Juan Sebastián Arévalo Cantor, Natalia Ipiales Rivera, Paola Andrea Escobar Dorado, Victoria Torres Daza y en general a todo el equipo que conforma la Unidad de Bienestar Animal del Zoológico de Cali.

Referencias

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Jorge Iván Sánchez Quintero es Biólogo, administrador de empresas agropecuarias, entrenador animal y miembro de la IAABC. Desde hace casi 5 años está vinculado a la Fundación Zoológica de Cali, desempeñando el cargo de Jefe de comportamiento animal. Es un apasionado por el cuidado animal y precisamente a esta labor ha dedicado su vida. Nació en la ciudad de Manizales en el departamento de Caldas, Colombia, y actualmente vive en la ciudad de Cali. Vivió en Santiago de Chile, donde continuó con su formación académica y profesional como entrenador animal. Se puede contactar a Jorge a través de  jorge.sanchez@fzc.com.co y animales_15@yahoo.es

Esteban Marín Sánchez es estudiante de Biología de la Universidad de Caldas, actualmente realizando tesis en el entrenamiento de primates del nuevo mundo en la Fundación Zoológica de Cali para optar por el título de biólogo. Nacido en la ciudad de Manizales, Colombia, Esteban es un apasionado por el manejo y condicionamiento de animales, su bienestar, cuidado, rehabilitación y conservación. También se dedica a la fotografía de animales silvestres, captando momentos y expresiones únicas de cada individuo. Para contactarse con Esteban: esteban.ems.96@gmail.com

 

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