FeBARQ: Investigación Aplicada en la Conducta del Gato Doméstico

Escrito por Miranda Workman

Luego de 10 años de la publicación del Cuestionario de Investigación y Evaluación del Comportamiento Canino (CBARQ – acrónimo en inglés de Canine Behavioral Assessment and Research Questionnaire), por fin los tutores de gatos tienen disponible online una versión felina de esta herramienta de evaluación conductual. Según el Dr. James Serpell, investigador líder de ambos proyectos, el Cuestionario de Investigación y Evaluación del Comportamiento Felino (FeBARQ – del acrónimo en inglés para Feline Behavioral Assessment and Research Questionnaire) era un paso natural en la investigación conductual en animales de compañía. Según el Dr. Serpell, el objetivo de esta herramienta es entregar un método de estudio sobre el comportamiento de animales que viven con el ser humano en sus casas. En el sentido aplicado, está desarrollado para ayudar a profesionales y tutores a entender mejor el comportamiento felino, resultando en una mejora del bienestar de nuestros felinos de compañía y un mejor entendimiento del desarrollo de problemas conductuales.

Factores que contribuyen a las diferencias en comportamiento

Un estudio publicado recientemente en el Journal de Comportamiento Veterinario observó el comportamiento de gatos de raza pura utilizando el FeBARQ. Este estudio de 394 gatos de raza pura de 12 razas (Abisinio, Bengala, Birmano, Burmese, Devon Rex, Maine Coon, Gato del Bosque de Noruega, Oriental, Persa, Ragdoll, Siamés, y Tonkinés) incluía preguntas relacionadas con el color y patrón del manto, así como color de ojos. Los resultados sugirieron que cada raza representada podría tener un “perfil de personalidad”, dado que las asociaciones fueron consistentes entre individuos de la raza; por ejemplo, todos los abisinios puntuaron similar en el cuestionario. Cuando se evaluó si el color y patrón del manto se correlacionaban con el comportamiento, se encontró que “la mayoría de asociaciones entre apariencia y comportamiento eran atribuibles a la raza”. Esto podría indicar que utilizar el color y patrón del manto como una base para las expectativas conductuales para cualquier individuo felino crea expectativas poco fiables y potencialmente poco realistas. Las expectativas conductuales son más precisas cuando se basan en la raza, no en el color ni patrón del manto.

Dr. Serpell espera que los criadores continúen contribuyendo a la investigación FeBARQ a través de la contribución de respuestas al cuestionario sobre las camadas que críen, especialmente luego que son entregadas a sus familias y crezcan a gatos. Los criadores de perros han utilizado el CBARQ para descubrir si hay algún perro de su línea que ha desarrollado problemas. El mismo potencial existe para los criadores de gatos.

Pero, ¿qué pasa con los gatos mestizos? ¿O los gatos con un linaje desconocido? Dado que los gatos son criados de manera indiscriminada (los miles de gatos callejeros y gatitos a nivel mundial que logran encontrar una familia o van a refugios) o criados en base a la forma (y no función), es frecuentemente poco probable de identificar una “raza” específica. A medida que la base de datos continúa creciendo, es posible que algún día se pueda identificar la raza que está más cercana correlacionada con el comportamiento de un gato de linaje desconocido. Sin embargo, el FeBARQ entregará un sentido de cómo tu gato se compara con otros gatos de la base de datos.

Algunos desafíos

Los desafíos existen con los cuestionarios en base a entrevista como FeBARQ. Los investigadores deben confiar en la interpretación del comportamiento observado por el humano que está rellenando el cuestionario en línea. No hay observación independiente de cada comportamiento del gato para verificar la precisión de las respuestas entregadas por el entrevistado. Además, muchas de las preguntas son retrospectivas y se basan en la memoria del entrevistado sobre el comportamiento del gato. Los investigadores deben asumir que las respuestas, tales como cuando la gente dice que su gato es raza pura, son precisas. Esto podría, por ejemplo, ser un problema si los tutores informan que un gato de determinado color es un siamés porque el refugio donde lo adoptaron lo identificaron así, simplemente basándose en el color y patrón del manto. El lado positivo de este desafío es que los investigadores están aprendiendo sobre cómo los entrevistados (humanos) ven el comportamiento de sus gatos y cómo afecta la relación.

Otro desafío, a diferencia del CBARQ, es que mientras los perros en general viven solamente en sus casas (o como mínimo en la propiedad), hay una gran parte del comportamiento del gato que no es observable por los tutores que tienen gatos adentro/afuera o que solo son de afuera. Para estos gatos, las respuestas están basadas solo en el comportamiento observado en los gatos cuando están en casa o cuando se observan en el exterior.

Hallazgos iniciales

Dr. Serpell y su equipo continúan analizando los datos a medida que llegan a responder preguntas interesantes. Por ejemplo, ¿gatos que viven solos presentan menos problemas de comportamiento? El equipo está ahora observando esto. Datos preliminares sugieren que gatos que viven solos no necesariamente presentan menos problemas conductuales. Basado en la base de datos actual de FeBARQ, parecería ser que podrían incluso presentar más problemas conductuales leves que los gatos que viven en un ambiente con más gatos. Según el Dr. Serpell, los datos indican que ellos presentan más agresividad dirigida a los tutores, ansiedad por separación, comportamientos compulsivos y actividad nocturna. También son más selectivos sobre ubicaciones de eliminación.

Esto parecería indicar que los gatos son más sociables y más flexibles socialmente de lo que a menudo se les da crédito por muchos investigadores y tutores por igual. Sin embargo, el FeBARQ actualmente no pregunta sobre la relación familiar entre los gatos que viven juntos, por lo que los investigadores no son capaces de identificar si, o cómo, afecta al comportamiento el vivir con felinos parientes o no parientes.

Con respecto a la sociabilidad, aún no está muy claro el rol de comportamientos de evitación comúnmente desplegados en gatos en situaciones sociales. Preguntas en la sección de sociabilidad dependen en gran medida en la interpretación del tutor del comportamiento felino. Por ejemplo, un gato que es amistoso y sociable pero decide evadir o alejarse de una situación en vez de conectarse en ella podría verse por el tutor como “incómodo” de interactuar con otros. También, debido a la baja tasa de respuesta de tutores que viven con perros y gatos, la sociabilidad frente a perros no se presentó como una subescala separada.

Después de completar todas las preguntas, a los encuestados que completaron el cuestionario se les entrega un gráfico donde se encuentra el puntaje de su gato en relación a todos los otros gatos de esa raza (los mestizos están clasificados como doméstico de pelo corto o de pelo largo) para las 23 categorías separadas. Como ejemplo, puedes ver la foto del resultado de uno de mis gatos para el cual completé el cuestionario.

Cuando se le preguntó sobre el valor de esta herramienta para los profesionales del comportamiento felino, el Dr. Serpell lo comparó con un panel de sangre/química para veterinarios. Como una herramienta de escaneo inicial, el FeBARQ puede dar a los profesionales una captura de la conducta del gato como es percibido por el tutor. La historia del comportamiento y el contexto en el cual ocurre no puede ser identificado con esta herramienta. Su utilidad es entregar a profesionales del comportamiento felino una vía de acortar su enfoque a la hora de identificar de la mejor forma de abordar la preocupación del cliente sobre la conducta de su gato.

El FeBARQ es una herramienta valiosa que solo mejorará su calidad y fiabilidad a medida que más tutores de gatos completen la encuesta. Como profesionales del comportamiento felino podemos afectar directamente sobre cuántos gatos son incluidos en esta innovadora investigación al incentivar a nuestros clientes, colegas, amigos, familia y redes sociales de realizar el FeBARQ para todos sus gatos. Así que… ¡estén pendientes sobre más estudios publicados sobre el análisis de los datos de FeBARQ en revistas revisadas por pares en un futuro cercano!

Haz click aquí para realizar el FeBARQ o aquí para realizar el CBARQ.

 

Un agradecimiento especial al Dr. James Serpell, profesor de Bienestar y ética en animales en Marie A. Moor y director del Centro de Interacción de Sociedad y Animales de la Universidad de Pensilvania, por su tiempo en responder el cuestionario para este artículo.


Miranda K. Workman, MS, CABC, CBCC-KA, CPDT-KSA es educadora e investigadora en la Universidad Canisius, con antecedentes en comportamiento animal y antrozoología. Vive en Búfalo, NY con su esposo y varios animales de compañía que le recuerdan reír todos los días. Puedes aprender más sobre ella en su página web.

 

Traducido por Pamina Horlacher

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