Por Carla Simon

La detección de olor canina es una manera entretenida, económica y conveniente de brindar a los perros ejercicio y enriquecimiento, crear confianza y mantenerlos ocupados mientras seguimos confinados debido a las cuarentenas por COVID-19. Irónicamente, dado que los humanos usamos la visión como sentido principal, puede ser difícil entender cómo los perros detectan rastros invisibles. Aprender cómo los caninos navegan por el mundo invisible de los olores es tanto fascinante como necesario para obtener un desempeño confiable en perros rastreadores. Por ejemplo, los perros rastreadores aprenden a ignorar distracciones como comida y juguetes en el ambiente de búsqueda para encontrar el olor objetivo. Dado que queremos mantener la motivación de búsqueda, los perros rastreadores deben aprender a no servirse de la comida que huelen. Para obtener su premio, deben mostrarle al guía donde se encuentra el olor objetivo, sin dañarlo, morderlo o excavar en los objetos, que son valiosos (como vehículos siendo inspeccionados) e incluso podrían ser dañinos (como narcóticos o explosivos). 

Fig. 1. ¿Has construido alguna vez eslabones en una cadena de comportamiento que te gustaría que desaparecieran más tarde? Foto de Adobe Stock.

En este artículo, analizaré la cadena de comportamiento de detección de olor, demostrando el entrenamiento de señalización, incluyendo videos de qué reforzar (y qué no reforzar). Desde el inicio, es crucialmente importante no soldar comportamientos indeseados a la cadena de comportamiento que después vas a querer que desaparezcan. Decidir loque debe y no debe hacer antes de entrenar te ayudará a crear cadenas sin eslabones defectuosos que causarán errores, confusión y frustración. Sabemos más que nunca sobre el olfato, y al aplicar la última evidencia científica a los protocolos de detección puedes aumentar las probabilidades de éxito. Prevenir problemas es mucho más fácil que re-entrenar luego de que se hayan establecido firmemente los malos hábitos. 

Entrenamiento de encadenamiento hacia atrás de detección de olor

Para entrenar perros confiables de trabajo de detección, dependemos del encadenamiento hacia atrás. Como se muestra en este video, le enseñamos primero al perro qué deben hacer al encontrar el olor (el último paso de la cadena), y luego desde ahí trabajamos hacia atrás. La cadena de comportamiento se detalla más abajo. Para resumir, comenzamos a construir motivación por el premio (generalmente su pelota favorita o juguete relleno de comida). Una vez que se ha establecido el valor, el perro aprende primero el comportamiento de señalización (como sentarse congelado como una estatua y mirando, hasta que es liberado para perseguir el premio). El perro aprende a mostrarle al guía donde está el juguete ubicado con una señalización clara. Esta es la etapa donde le enseñamos al perro lo que debe y no debe hacer cuando encuentra el juguete. Cuando ocurren comportamientos naturales pero indeseados (como cavar en el juguete), nosotros retenemos el premio. Cuando el comportamiento de señalización está entrenado adecuadamente, la tasa de refuerzo es muy alta y se vuelve el juego favorito del perro. 

Una vez que estamos contentos con la señalización del perro, avanzamos a encontrar y señalizar pequeñas piezas del juguete (de tal forma que el olor es menos intenso). Una ventaja de este método es que si el entrenador presiona al perro demasiado y muy rápido y el perro tiene una experiencia negativa, pueden comenzar de nuevo con un nuevo juguete, sin dañar la asociación del perro con el olor objetivo. El siguiente paso es agregar el olor objetivo (lo que sea desde chinches hasta restos humanos) al juguete que el perro está encontrando y señalizando. El perro aprende a encontrar el juguete y el olor objetivo, por separado y juntos. Finalmente, ponemos todos los componentes juntos en una conducta final. 

Nuestra encuesta informal sobre señalización 

Los estudiantes tienen muchas preguntas sobre este proceso de entrenamiento. En el webinar gratuito de Hunter’s Heart, “Desmitificando Señalizaciones” el 16 de noviembre de 2020, se registraron 157 personas, provenientes de países desde Ecuador hasta Australia, algunos miembros de la IAABC, equipos profesionales de detección y guías sin experiencia. Realicé una encuesta anónima e informal preguntándole a los participantes: “¿has entrenado a un perro de detección a señalizar?” Aproximadamente el 60% habían entrenado una señalización formal, 30% nunca habían entrenado una señalización formal y 10% de los participantes eligieron “otro (p. ej. no sé lo suficiente para responder con confianza)”. Esto sugiere que la señalización puede ser compleja y confusa, pero existe un interés generalizado de aprender más. 

Componentes del éxito de la detección de olor

Comencemos al descomponer la detección de olor en sus segmentos. La revisión de Trioisi et al. 2019, “Factores Cognitivos y Conductuales que Afectan el Éxito de los Perros de Detección de Olores”, citaba cuatro componentes: 

  1. “Buscar en un área, generalmente indicada por su guía
  2. Ubicar el olor objetivo
  3. Seguir el olor objetivo hasta su fuente, y 
  4. Alertar de manera fiable en la fuente del olor sin alertar (señalizar) otros olores no objetivos.”1

Piensa en la detección de olor como una cadena compleja de comportamiento, demostrada en este video. En palabras de Ken Ramirez, una cadena es “una serie de comportamientos que forman una secuencia continua conectados entre ellos por señales, entregadas por el guía o por el ambiente, y mantenidas por un reforzador al final de la cadena”.2

Cuando se trata de cadenas de comportamiento, puedes estar más familiarizado con el cobro (representado en la figura 2). La cadena se inicia con la señal de “trae”. El perro se mueve hacia el objeto (p. ej. pájaro), lo agarra, lo sostiene mientras regresa para entregárselo al guía y recibe el premio. Para tener éxito, el perro necesita saber a dónde va (a la ubicación actual del pájaro) y qué hacer cuando llegue allí (entregárselo al guía sin dañarlo). 

Figura 2. Cobrar un pájaro es un clásico comportamiento en cadena

Muchos equipos tienen problemas cuando algunos de los eslabones de la cadena de comportamiento son satisfactorios pero otros no; por ejemplo, el perro mastica el pájaro antes de entregarlo. Mientras más practique el perro la secuencia indeseada, más potente se vuelve. Idealmente, el perro no debiese obtener premio si algunos de los eslabones están fallando. Así que, en el instante en que el perro mastica, es mejor interrumpir la secuencia y quitar la posibilidad de refuerzo. Aislar el eslabón número tres y premiar al perro solo por sostener suavemente. (Por ejemplo, el perro puede aprender a mantener suavemente un apport, antes de que se le pida traer más pájaros sabrosos). Cuando el perro es capaz de mantener suavemente por sí solo, se puede luego combinar con otros eslabones de la cadena de comportamiento. 

Ten en cuenta que masticar un pájaro es un comportamiento natural del perro, pero no sirve a los mejores intereses del guía. Si un perro feral está cazando para sobrevivir, masticar un pájaro es deseable. Pero si el objetivo del perro es entregar el pájaro a su guía, el masticar es un problema.

La detección de olor es parecida, en el sentido en que el perro rastreador realiza una cadena de comportamiento donde el masticar es indeseado. De hecho, el perro debe ignorar distractores intencionales de comida y juguetes en el ambiente de búsqueda para encontrar el olor, como se muestra en la figura 3.  

Figura 3. La detección de olor también es un comportamiento en cadena, iniciada por la señal de búsqueda del guía. El perro busca, detecta el rastro, encuentra la fuente y comunica la ubicación de la fuente al realizar la señalización, hasta la liberación de su premio. El masticar esuna falta o una falla. 

La cadena es iniciada con señales, p. ej. “busca”. El perro rastreador busca el olor objetivo (es decir, un olor con el cual ha sido entrenado para detectarlo). Al encontrar un olor, el perro rastreador compara la intensidad del rastro en su ollar derecho versus el izquierdo para navegar en la nube del rastro (alias pluma).3 Encuentra la fuente, que es la mayor concentración del olor objetivo. Luego, comunica la ubicación a su guía, al realizar la señalización (alias la alerta o respuesta final entrenada), hasta la liberación para el premio. Para resumir, los perros rastreadores necesitan saber a dónde ir (la fuente del olor objetivo) y qué hacer cuando llegan ahí (señalización). 

Veamos más de cerca la señalización (mostrada en la figura 4). De acuerdo con la Ciencia y Ley del Olfato Canino, “un perro bien entrenado debe exhibir una alerta que cualquier observador pudiera concluir claramente que es evidente, decisiva, y altamente repetible. Si bien ocasionalmente existen condiciones que impiden una alerta obvia, como un espacio físico reducido, la mayoría de los problemas de alerta implican entrenamiento, guía u otra participación humana, como selección de alerta, refuerzo de alerta, entrenamiento de umbral de olor, señales, control de correa, bloquear al perro, etc.” 4

Figura 4. Para construir eslabones fuertes en la cadena de comportamiento de detección de olor, los perros deben confiar en señales olfatorias que son solo perceptibles para el perro, no para el guía

La señalización es una secuencia consistente de comportamientos entrenada. La figura 5 muestra a mi perro señalizando, incluyendo todos los siguientes comportamientos hasta la liberación para el premio: 

  • Tocar la fuente con su nariz
  • Parar de buscar o rastrear (una gran diferencia que puedes escuchar)
  • Mirar la fuente
  • Sentarse o echarse, y 
  • Congelarse como una estatua
Figura 5. Este perro señaliza la ubicación de la fuente del olor en la esquina de la caja, al tocarla con su nariz y luego mirar fijamente a la fuente. Foto © 2015 Jill Gibbs
 

Esta señalización obvia y repetible claramente comunica la ubicación exacta de la fuente. Y al detectar chinches, esa información de la ubicación me ayuda a verificar la presencia de insectos, p. ej. insectos, heces y restos de piel. Sin mi perro, me tomaría mucho más tiempo quitar todas las camas y desmontar muebles, resultando en una inspección visual más invasiva y costosa.

Dada la cadena de comportamiento ideal que se muestra arriba, la figura 6 resume lo que uso como criterios de entrenamiento de la señalización, lo que se debe y no se debe hacer. 

Comportamientos deseados – premioComportamientos indeseados  – retengo el premio
Al encontrar la fuente, parar de buscar y rastrearMirar la Fuente Sentarse o echarse (el perro elige la posición basada en la altura de la fuente. Los perros tienden a echarse para poner la nariz en la fuente cuando es baja, y sentarse para poner la nariz en la fuente cuando está alta). Congelarse como una estatua, hasta la liberación para premiarPararseMirar lejos de la Fuente (p. ej. mirar al guía)LadrarGirarCavarMorder, pellizcarComer o jugar con objetos en el área de búsqueda, especialmente objetos perfumados o distractores
Fig. 6. Ejemplo Criterio Señalización –Qué debe y no debe hacer 

Este es un video de una sesión de entrenamiento donde apliqué los criterios cuando mi perro señaliza un trozo del juguete con olor de su guía. La primera repetición es exitosa: se echa, se congela y mira hasta la liberación. La segunda repetición comienza con un sentado y echado y mira, pero luego rompe su posición y se mueve. Retengo el premio y retiro la oportunidad de reforzar. En las últimas dos repeticiones, mi perro tiene éxito y es premiado por una correcta ejecución de todos los comportamientos de señalización y ninguno de los que no hay que hacer. 

Señales olfativas invisibles

En ir a buscar, es más fácil evaluar el éxito visual. Pero en la detección de olor, la marcadeseñalización es olfatoria: cuando el perro encuentra la fuente. La señal no debiese ser una palabra que el guía dice, o un gesto que el guía hace. Esto minimiza el Efecto Clever Hans. Muchos principiantes creen que el echado es el componente más importante. Frecuentemente utilizan lenguaje corporal (como una correa tensa) para llevar al perro a la fuente. Luego le piden al perro que se eche y lo premian por mirar al guía. Esto es problemático, porque el perro está siguiendo las señales visuales y táctiles del guía. Cuando el guía no sabe donde está ubicado el olor (en despliegues/competiciones/pruebas), ya no pueden ayudar. Entonces puede que el perro falle, ya que cree que la marca de señalización es el lenguaje corporal y palabras del guía (incorrecto) en vez de aprender que la fuente es la marca olfatoria a señalizar (correcto). Enseñando y practicando una señalización en base a una señal olfatoria es esencial para que el perro tenga un desempeño independiente y confiable. 

Considera la figura 7, donde mi perro está echado entre dos contenedores, mirando al guía. El estar echado no comunica si la caja de la derecha o de la izquierda contiene el olor. Esto puede no importar si tu perro está buscando comida por diversión o enriquecimiento, pero lleva a fracasar en despliegues. En competiciones de trabajo de olfato (donde perros mascota encuentran aceites esenciales), si el olor está detrás de la esquina superior izquierda sobre una placa y el guía dice que está en la esquina inferiorizquierda, el equipo habrá cometido una falta o falla. Si el perro mira constantemente al guía, es difícil saber si es que se rindió o está en la fuente. 

Figura 7. Si el mismo perro señala echándose sin tocar con su nariz y mirar la fuente, es poco claro donde está ubicado el olor (podría estar en la caja de la izquierda o derecha, o en el armario detrás de él). Señalización imprecisa puede llevar a faltas o fallas. 

Desde el minuto en que el guía da la señal de búsqueda hasta la señalización, el perro de rastreo está experimentando señales olfatorias, que son invisibles e imperceptiblespara el guía. El guía no puede detectar la estela del olor o saber con certeza donde está la fuente. 

Desafortunadamente, el guía puede creer que su perro está errado cuando realmente está en lo correcto. Por ejemplo:

  • Puede que haya un huevo de insecto en el marco de la cama, el cual el guía falla en detectar en la inspección visual, por lo que no premia al perro por señalizar. 
  • El guía puede manipular el olor de forma inadecuada, por lo que hay rastro donde el guía cree que no hay. 

Para abordar este enigma, cuando se produce la impronta de los cachorros, aseguramos el olor cerca de un orificio en una caja, que lleva a un criterio explícito y visual para el guía. Cuando la nariz del perro llega al orificio, están en la fuente, y el guía marca y premia de manera oportuna (infórmate más sobre el aprendizaje sin errores en nuestro webinar de Aprendiendo Detección de Olor sin Errores de IAABC, 2020). 

Este método ha sido exitoso en miles de perros, sin importar la edad, raza, y temperamento. La mayoría de los perros olfatean desde el día en que nacen. Siempre que el perro esté lo suficientemente sano como para participar y disfrute de una recompensa de comida o juguete, rápidamente forman una asociación positiva con el olor objetivo. 

No fijes eslabones dentro de la cadena de comportamiento que después vas a desear que desaparezcan

Figura 8. Si tu perro tiende a ladrar cuando se frustra, es fácil construir ladridos en tu cadena de comportamiento. Decidir por adelantado si premiarás los ladridos o no, permite que el guía entregue una retroalimentación más oportuna. 

Fallar al entregar retroalimentación oportuna puede llevar a ensayos de comportamientos indeseados. Es fácil fijar eslabones defectuosos en la cadena de comportamiento, y son difíciles de quitar una vez que están firmemente establecidos a través de la práctica. Mientras más practiques comportamientos indeseados (como ladrar por frustración, mostrado en la figura 8), más fuerte se hace la fijación y más resistentes son a la desaparición. 

Piensa en atar tus zapatos. A muchas personas les resultaría difícil explicar los pasos que siguen para atarse los zapatos, pero por lo general siguen la misma secuencia de comportamiento sin un pensamiento consciente. ¿Qué tan difícil puede ser para ti atar tus zapatos utilizando solo tu mano no dominante? (Cuando lo intenté ayer, los resultados fueron divertidos). Si es importante atar exclusivamente con tu mano no dominante, es más fácil aprender con esa mano desde el inicio. Luego, cada vez que te ates los zapatos, estarás practicando el éxito. La heurística “hazlo perfecto antes de practicar” también es verdad en la detección de olor. 

Si solo te acuerdas de una cosa de este artículo, espero que decidas por adelantado lo que debe incluir tu cadena de comportamiento para detección de olor, escríbelo (parecido a la figura 6), y pégalo en tu refrigerador. Decide qué es lo que quieres y que no, y sé consistente. Obtienes lo que premias. Si tu plan es confiar únicamente en tu perro y ver qué sucede, tendrás un poco de todo. Es fácil practicar comportamientos indeseados que son componentes normales en la secuencia de predación. 

Comportamientos normales de perros de caza

Según el libro Ciencia y Ley del Olfato Canino, avances en la ciencia forense, medicina, conservación y remediación ambiental, “la caza de la presa deseada por el hombre está en el centro de la demostración olfativa canina y forma la base de las diversas disciplinas en las que se utiliza un perro en la actualidad”. Los perros frecuentemente realizan los siguientes comportamientos en la secuencia de caza: búsqueda, olfatear, mirar, acechar (verla figura 9), perseguir, agarrar, comer. Mientras que esos son comportamientos normales, desafortunadamente alertas agresivas (donde el perro señala mordiendo y perturbando la fuente) generan fallas en la mayoría de las disciplinas. Las alertas agresivas no sirven a los intereses humanos, ya que pueden causar la destrucción de bienes y ser peligroso, p. ej., cuando un perro detector de bombas cava en una bomba, o un perro de narcóticos cava en las drogas y sufre una sobredosis. Mira este video para más consejos en esconder comida para que perros la encuentren para evitar alertas agresivas.

Figura 9. Si dejo a este cachorro para ver qué pasa al ala del pájaro, puede ocurrir un comportamiento normal de predación (incluyendo agarrar, masticar y/o comer). 

Recuerdo vívidamente haber intervenido en el último minuto para guiar un perro en una competición de trabajo de olfato, que ladraba antes de buscar, y después de oler cada objeto. En este caso, el ladrido ocurría tan frecuentemente que me era difícil determinar la ubicación exacta de la fuente. Fuera por excitación o frustración, ladrar es un comportamiento normal. Pero es mucho más obvio cuando un perro de detección se mantiene en silencio mientras busca y encuentra, y solo ladra para indicar que encontró la fuente. 

Si eres un guía con experiencia, debes tener tus razones para seleccionar los diferentes debes y no debes hacer. Por ejemplo, algunos perros de detección de restos humanos son entrenados para ladrar cuando encuentran la fuente a una distancia, cuando el guía no puede acompañarlos o verlos, p. ej. en montones de escombros. Pero, si eres nuevo en el entrenamiento de detección de olor, al público en general no le gustan los ladridos, y los clientes posiblemente protesten. Lo importante es comprometerse por adelantado, para que cuando tu perro te ofrezca ladridos ya hayas decidido si lo debes premiar o no. 

Si el perro es exitoso en reconocer el olor objetivo, te estarás preguntando si cualquier señalización después de eso debiese ser creíble (y, por lo tanto, premiada). Depende. Confiar en tu perro es importante, ya que es el único con esa nariz. Pero confiar antes de entrenar al perro es insuficiente y no lo prepara para el éxito. Mientras que generalmente les toma a nuestros clientes y alumnos siete días para entrenar el reconocimiento del olor, hacer que el perro esté cómodo con diferentes ambientes de búsqueda y generalice la habilidad de detección requiere mucho más tiempo de lo que muchos equipos predicen o quieren. Además, ninguna cantidad de confianza elimina el requisito de capacitación continua de mantenimiento. Los equipos obtienen mejores resultados cuando entrenan, prueban/verifican las habilidades en escenarios realistas, y luego confían en sus perros en escenarios similares. Los errores son información de mucha ayuda, y sirve como una oportunidad de ir hacia atrás y entrenarpor separado áreas débiles de la cadena de comportamiento.

Para entrenar al perro, el guía debe saber donde se encuentra la fuente del olor. ¡Búsquedas ciegas (donde el guía no sabe donde está ubicado el olor) no entrenan al perro! Cuando la búsqueda es ciega, el guía no sabe si el perro está en lo correcto o no. No saben si el perro debiera ser premiado o no. En la vida real, esto significa que el guía ya no es capaz de dar retroalimentación oportuna al perro, y puede que incluso mueva físicamente al perro alejándolo del olor. En búsquedas ciegas, muchos guías sin experiencia no reconocen cuando el perro está encontrando la fuente, y sin ayuda de apoyo del guía el perro deja la fuente, a menudo varias veces, lo que es un error. La solución es reservar las búsquedas ciegas para pruebas de habilidad del guía (y del perro), hasta que el perro busque, encuentre, y señalice, independientemente del guía, con comportamientos de señalización obvios y reproducibles. Entrena, prueba y luego confía en tu perro en un ciclo repetitivo. 

Conclusión

Depender únicamente de “confiar en tu perro” no es una estrategia efectiva cuando tu perro ofrece comportamientos normales de la especie como ladrar, cavar, o masticar la fuente (lo que lleva a fallas en la mayoría de las disciplinas). Para aumentar tus opciones de éxito, escribe la cadena de comportamiento que quieres. Por cada comportamiento enumerado en este artículo, escribe si quieres premiar o no. Ten listo un protocolo para errores, para que no estés pensando en qué hacer mientras tu perro está trabajando, en vez de entregarle retroalimentación oportuna. Precaución: mientras más ensayes comportamientos indeseados, más difícil será eliminar esos eslabones defectuosos más tarde. Solo porque tu perro se echa no significa que tuvo éxito. 

Después de tu sesión de entrenamiento, anota todos los comportamientos que tu perro realizó entre el inicio de la búsqueda y el premio, luego compáralos con tu cadena de comportamiento ideal. El grabar puede ayudar a mantenerte honesto, y puede mostrarte las minucias que puede que no notaste mientras guiabas. Una vez que has decidido lo que incluirá tu señalización, solo premia los comportamientos que quieres. Cuando tu perro realiza un comportamiento indeseado (como patear la fuente), interrumpe, retén el premio y vuelve a intentar. Si el perro falla dos veces, probablemente hiciste tu criterio muy difícil, muy rápido. Finalmente, recuerda que no necesitas reinventar la rueda. Aprende más en nuestro cursode la IAABC de detección de olor, con protocolos para entrenar a tu perro rastreador, en 2021. ¡Buena suerte y feliz cacería! 


Desde chinches hasta pájaros, desde trufas a trabajo de olfato, Carla Simon, BSc, MD, MBA, ha entrenado miles de equipos de detección de olor en todo el mundo. Sustenta Brittanys for Hunter’s Heart desde 1999 y se encuentra en Calgary, Canadá. 

Página web: https://scentdetection.huntersheart.com

Correo electrónico: webmaster@huntersheart.com

Referencias

  1. Troisi, C. A., Mills, D. S., Wilkinson, A. and Zulch, H. E. (2019) Behavioral and Cognitive Factors That Affect the Success of Scent Detection Dogs. Comparative Cognition & Behavior Reviews 14, 51-76.
  2. Ramirez, K. (Feb. 26, 2020). Behavior Chains – Untangling the Confusion. Retrieved from Clickertraining.com
  3. Craven, B.A., Paterson E.G., and Settles, G.S. (2009) The fluid dynamics of canine olfaction: unique nasal airflow patterns as an explanation of macrosomia. Journal of the Royal Society Interface 7, 933-943
  4. Minhinnick, S. (2016) Statistical reliability confounders and improvement in advanced dog training: Patterns, routines, targets, alerts, distractors, reinforcement, and other issues. In: Canine Olfaction Science and Law. Ed. J. Tadeusz, et al. Pg. 201.

(Traducido por Pamina Horlacher, IAABC División Español)