Por Rebecca Hunt y Dra. Helen Vaterlaws-Whiteside

El enriquecimiento ambiental (EA) es una técnica utilizada para mejorar la calidad de vida de animales domésticos y en cautiverio, en la que se proveen estímulos ambientales para promover el bienestar psicológico y fisiológico.1,2 En perros, el EA puede ser utilizado como parte del cuidado veterinario habitual en variados ambientes, incluidos el hogar, caniles y laboratorios.3-6 El EA también puede otorgar beneficios a especies tales como animales de granja, animales de compañía, animales de zoológico. Por ejemplo, los zoológicos proporcionan comederos de puzles para especies de primates, a los animales de caza se les brinda enriquecimiento sensorial y se entregan pelotas grandes a los elefantes para promover el juego. De forma similar, animales de granja como vacas lecheras y gallinas han mostrado interacciones positivas con el EA. Las vacas lecheras mostraron más comportamientos de calma en la presencia de espejos,7 y el proveer elementos como CDs viejos, pelotas y cajas vacías redujo los estados de miedo en gallinas ponedoras.8 Mientras que el EA beneficia tanto a los animales como a aquellos que trabajan con animales, alcanzar sus beneficios puede ser altamente dependiente de tener los suficientes recursos.2

El EA es ampliamente utilizado para ayudar en el bienestar de perros domésticos. Algunos ejemplos de esto incluyen actividades de EA asociadas con comida para perros alojados en instalaciones militares y estimulación auditiva para perros enjaulados en centros de reubicación. A través del EA se brinda a los perros opciones, cambios ambientales y desafíos cognitivos.9 Esto ha resultado en numerosos beneficios –según se ha informado– tales como reducción de conductas de estrés, disminución de comportamientos estereotipados y anormales, mejoría en la cognición y reducción de ladridos.5,9,10 Un aumento en comportamientos de relajación (ej. descansar, echarse, dormir) y una disminución de comportamientos asociados a estados de alerta (ej. sentarse erguido, mirar a su alrededor, orejas erguidas) y estrés (ej. ladrar, jadeo excesivo o lamerse los labios) han sido asociados previamente con mejorías en el bienestar en estudios de EA con perros en caniles.11

Sin embargo, el impacto del enriquecimiento parece depender del tipo de actividad, el estado mental del perro y de su experiencia previa. A pesar de la importancia del EA sobre el bienestar del perro, actualmente hay evidencia científica limitada sobre el impacto individual de diferentes tipos de elementos de EA para perros que no están encerrados de forma permanente. 

Para apoyar el desarrollo de una guía de mejores prácticas para médicos, profesionales y dueños de perros, recientemente evaluamos el impacto de diferentes elementos de EA en el comportamiento de los perros en un ambiente de oficina.

Evaluando el impacto del EA en ambientes de oficina

Este estudio piloto probó siete actividades de EA que eran inanimadas, animadas o una mezcla de ambas. El enriquecimiento animado involucra a otro ser (ya sea un humano o un compañero de la misma especie) mientras que el enriquecimiento inanimado no implica el contacto con otro ser vivo (por ejemplo, rompecabezas de alimentación, juguetes de peluche, música, etc.).9 El término conespecífico se refiere a un animal de la misma especie. 

Las actividades evaluadas fueron: juego de tironeo con un humano (animado), juego con un individuo conocido de su misma especie (animado), sesión de vínculo con un humano (animado), una casa de juegos grande para explorar (animado e inanimado), una máquina de burbujas con burbujas con aroma a tocino (inanimado), un juguete interactivo de comida (inanimado) y un juguete relleno de comida (inanimado). Diez perros fueron alojados durante el día en un ambiente de oficina mientras realizaban entrenamiento para perros de asistencia. Por la noche y los fines de semana, los perros fueron recibidos por familias voluntarias. Fueron expuestos a las siete actividades de EA dos veces en días diferentes, y dichas actividades fueron proporcionadas de manera aleatoria. El comportamiento de los perros fue grabado en video y comparado con los comportamientos previos y posteriores a las actividades de enriquecimiento. Se desarrolló una lista de conductas a partir de una combinación de comportamientos observados previamente en perros en el mismo entorno y comportamientos relacionados en investigaciones previas. 

Los comportamientos observados mediante muestreo continuo se clasificaron y luego se agruparon como comportamientos de: mantenimiento, juego, locomoción, relajación, alerta o estrés, y se utilizó al mismo evaluador para todas las observaciones. Las conductas incluidas en el estudio eran representativas de las conductas naturales y fueron ampliamente utilizadas como indicadores indirectos del bienestar del perro.11 

Nosotros monitoreamos comportamientos similares en entornos sin caniles y observamos un efecto similar, donde cada actividad de EA resultó en un aumento en los comportamientos previamente asociados al bienestar positivo y una disminución en las conductas previamente asociadas con el bienestar negativo. Los mayores incrementos promedio en los comportamientos de relajación se observaron después del juego con otros seres de la misma especie y las actividades con la máquina de burbujas de tocino. Los aumentos más bajos se observaron después de las actividades con juguetes interactivos y juguetes rellenos de comida (Figura 1).

Figura 1: Actividades de enriquecimiento ambiental (EA) ordenadas según el incremento de conductas de relajación observadas entre los comportamientos previos y posteriores a las actividades de EA. De menor a mayor incremento: juguetes rellenos de comida, juguetes interactivos con comida, sesiones de vínculo con un guía (handler), juego de tira y afloja con un guía, casa de juegos, máquina de burbujas de tocino, juego conespecífico. 

Se observaron hallazgos similares para las conductas de alerta, donde el juego conespecífico y la máquina de burbujas de tocino resultaron en la mayor reducción en los comportamientos de alerta, y las reducciones más pequeñas se encontraron nuevamente para las actividades de EA relacionadas con comida (juguete interactivo relleno con comida y juguete con comida, figura 2).

Figura 2: Actividades de enriquecimiento ambiental (EA) ordenadas según la reducción de las conductas de alerta observadas entre las conductas previas y posteriores a las actividades de EA. De la reducción más pequeña a la más grande: juguete relleno con comida, juguete interactivo con comida, juego de tira y afloja con un guía, sesión de vínculo con un guía, casa de juegos, máquina de burbujas de tocino, juego conespecífico.

Todas las actividades de EA resultaron en una reducción en las conductas medidas en este estudio previamente asociadas con señales de estrés en perros (incluidos girar en círculos, caminar de un lado a otro, jadeo excesivo, lamido de labios, bostezos repetidos, cola entre las patas, gemidos y ladridos). La mayor reducción se produjo con actividades como usar la casa de juegos y los juegos de tira y afloja, y la más pequeña por el uso del juguete relleno con comida (Figura 3).

Figura 3: Actividades de enriquecimiento ambiental (EA) ordenadas según la reducción de las conductas asociadas con estrés observadas entre las conductas previas y posteriores a las actividades de EA. De la reducción más pequeña a la más grande: juguete relleno con comida, sesiones de vínculo con un humano, juguete interactivo con comida, máquina de burbujas de tocino, juego conespecífico, juego de tira y afloja con un guía, casa de juegos.

Implicancias para profesionales del área

Este estudio demostró diferencias claras de los efectos sobre el comportamiento entre las actividades de EA investigadas. Estos resultados sugieren que las diferentes actividades de EA pueden afectar el bienestar de un perro de diversas formas. Por lo tanto, es importante fomentar la diversificación de pensamiento en relación con la provisión de EA para perros, cambiando el pensamiento común del EA como una sola entidad y en su lugar considerar el EA en diferentes categorías. Dentro de la literatura, los tipos más comunes de enriquecimiento utilizados con perros, a menudo se pueden clasificar como animados o inanimados.9 Las actividades de juego conespecífico (animado) y la casa de juegos (mezcla de inanimado y animado) involucran mayores niveles de actividad física, juego y contacto social, los que se sabe son particularmente importantes para los perros y están asociados con una mejora en el bienestar.11–14

Si bien las actividades de EA basadas en comida resultaron en el menor cambio en todos los comportamientos medidos, estas actividades han sido asociadas con conductas de relajación. Se ha demostrado previamente que los objetos rellenos con comida son relajantes y los perros los disfrutan15 y son a menudo utilizados para alentar comportamientos de calma y relajación cuando un perro tiene tiempo de inactividad o se requiere que se acomode o calme. Sin embargo, las actividades de EA basadas en comida son entregadas con frecuencia a los perros ya que son rápidas y fáciles de usar, lo que podría provocar un exceso de dependencia hacia ellos. Nuestro hallazgo sobre el juguete relleno con comida que resultó en el menor cambio en todas las categorías de conductas es similar al hallazgo en perros que viven en dependencias militares.16 Por lo tanto, se sugiere que al considerar un programa de actividades de EA, las actividades de EA basadas en comida sean utilizadas con moderación y como complemento a otras actividades de EA físicas y novedosas.

Una posible razón para la falta de cambio en los comportamientos después del juguete relleno con comida, podría ser que esta actividad le era muy familiar a los perros. El estudio actual no examinó el potencial de habituación. Sin embargo, la literatura ha demostrado que la introducción de actividades novedosas y la rotación del enriquecimiento reduce la disminución del interés que puede ocurrir como resultado de la exposición repetida.2,13,17,18. De hecho, la máquina de burbujas de tocino y la casa de juegos resultaron en los mayores cambios de conducta en nuestro estudio, y ambas actividades fueron novedosas para los perros.

Por último, las actividades seleccionadas deben ser apropiadas para la función y el entorno en el que se encuentra el perro. Sugerimos que el número y el tipo de actividades de EA (animadas o inanimadas) deberían rotarse para lograr los máximos beneficios de bienestar y reducir cualquier posible habituación. Se necesita más investigación científica en el futuro para cuantificar el impacto de la habituación de actividades individuales con el fin de apoyar mejor el desarrollo de programas de EA por parte de los profesionales. El EA también debe llevarse a cabo en una variedad de ubicaciones (apropiadas para el tipo de actividad de EA) ya que el cambio de entorno agrega más variación a la actividad de EA. También es importante seleccionar EA que sea seguro e interesante para cada perro. Si el EA no se presenta adecuadamente o el perro no está interesado en la actividad, los beneficios pueden ser limitados.17 Esto haría necesaria una serie de investigaciones que examinen los mejores métodos para adaptar el EA a las necesidades e intereses del individuo, como a través de “pruebas de elección”.

Recomendaciones de mejores prácticas para el EA

Los resultados sugieren que el bienestar de los perros puede verse afectado positivamente al utilizar una variedad de actividades de EA. El EA se debe considerar esencial para mantener altos estándares de bienestar y para satisfacer las necesidades físicas y emocionales de los perros. Basado en los hallazgos, se recomienda que se proporcionen juegos y actividades de EA novedosos para los perros como parte de cada programa de EA. Sin embargo, estas actividades tienen el potencial de llevar a una mayor excitación en algunos animales y, por lo tanto, pueden no ser apropiadas si se requiere que un perro se calme poco después de la actividad de EA. Los resultados de este estudio podrían ser relevantes para perros que viven en jaulas, para perros de trabajo y asistencia, y para el uso por dueños de perros (mascotas). Para promover las mejores prácticas de EA, sugerimos que:

Se proporcione a los perros una gama de objetos o actividades de EA (tanto animado como inanimado).

Las actividades de EA se cambien y roten para alcanzar el máximo de beneficios.

El EA que involucra juego y la presentación de artículos novedosos debe ser parte de las actividades regulares de EA.

Los juguetes rellenos con comida pueden ser considerados para ayudar en actividades futuras de calma y relajación.

Referencias

  1. Kogan, L.R., Schoenfeld-Tacher, R. & Simon, A.A. (2012) Behavioral effects of auditory stimulation on kenneled dogs. Journal of Veterinary Behavior, 7, 268-275.
  2. Tarou, L.R. & Bashaw, M.J. (2007) Maximizing the effectiveness of environmental enrichment: Suggestions from the experimental analysis of behavior. Applied Animal Behaviour Science, 102, 189-204.
  3. Döring, D. et al (2016) Behavioral observations in dogs in 4 research facilities: Do they use their enrichment? Journal of veterinary behavior-clinical applications and research, 13, 55-62.
  4. Heath S. & Wilson, C. (2014) Canine and Feline Enrichment in the Home and Kennel: A Guide for Practitioners. Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice, 44 (3), 427-449.
  5. Herron, M.E., Kirby-Madden, T.M. & Lord, L.K. (2015) Effects of environmental enrichment on the behaviour of shelter dogs. Journal of the American Veterinary Medical Association, 244 (6), 687-692.
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  18. Thompson, R.F. (2009) Habituation: a history. Neurobiology of Learning and Memory, 92, 127-134.

Becky Hunt ha trabajado en una de las organizaciones de perros más grandes en el mundo durante los últimos 3 años, especializándose en investigación de conducta canina. El trabajo de Becky brinda evidencia científica para respaldar el bienestar y las mejores prácticas en el funcionamiento de la organización.

Helen Whiteside, Oxon, MA, Ph.D ha pasado más de una década haciendo investigaciones a favor del bienestar canino y a fin de apoyar un acercamiento basado en la evidencia. Actualmente, Helen lidera el departamento de investigación en una de las mayores organizaciones de perros guía en el mundo, brindando conocimiento en conducta e investigación canina.

(Traducido por Arlette Laullié, IAABC Español)