Por Christina Schenk-Hargrove, Esq, CPDT-KA

¿Estás pensando en abrir tu propio negocio como consultor de conducta? ¿Tal vez ya lo has hecho? o ¿estás trabajando como contratista independiente? Ser tu propio jefe tiene muchas ventajas, pero también mucha responsabilidad. Como muchos han aprendido de la pandemia del COVID-19, nadie te va a ayudar a proteger tus recursos financieros o proveerte con un cojincito si las cosas salen mal. Incluso en tiempos extraordinarios, la mitad de los negocios pequeños fallan durante sus primeros cinco años.

Tener tu propio negocio es riesgoso, pero hay algunas cosas que puedes hacer para manejar el riesgo.

Ten cuidado cuando nombres tu negocio y considera registrar tu marca

Escoger un nombre es usualmente lo primero que alguien hace cuando decide comenzar un negocio. No tienes que tener un nombre ingenioso; ciertamente puede operar bajo tu propio nombre. Si quieres incorporar tu negocio (ver discusión de entidades de negocio más abajo), o si quieres un nombre para propósitos de marketing, o para privacidad, o flexibilidad a medida que creces, deberías pensar un poco más cuidadosamente el nombre de tu negocio.

Si tienes una idea para el nombre, intenta averiguar si alguien ya está usando ese nombre o uno similar en la misma industria o alguna parecida. No solo confíes en Google u otras plataformas en línea. Busca en la U.S. Patent and Trademark Office (Oficina de Patentes y Marcas Registradas) o el equivalente en tu país. Algunos estados también inscriben las marcas registradas, así que revisa ahí también. Busca en los estados o países vecinos, no solo en el tuyo. Revisa grupos de la industria (como la IAABC) por nombres similares, y revisa las bases de datos oficiales de corporaciones de tu estado o país. Sé consciente de que algunas compañías usan errores en ortografía de forma deliberada; por lo tanto, revisa esas también.

Si vas a invertir en marketing para tu nombre de negocio y tu plan es usarlo a largo plazo, considera contratar un abogado que investigue dicho nombre comercial para asegurarte de que no está ya en uso y considera inscribirlo como marca registrada. Si bien esto te costará más dinero al principio, podría prevenir una disputa costosa o tener que renombrar después.

Obtén un seguro para protegerte cuando las cosas salgan muy mal

Si bien es más entretenido encontrar un nombre primero, aconsejo a mis clientes que lo primero que deben hacer cuando inician un nuevo negocio es asegurarse. Si tú y tu negocio no están protegidos por un seguro en caso de accidente o lesión, deberías dejar de leer y comprar cobertura de seguros ahora mismo. Como alguien que trabaja con animales, hay riesgos que no puedes evitar. El seguro está ahí para cuando hayas dado lo mejor de ti pero las cosas salgan muy mal.

Si eres un contratista independiente, esto aplica para ti también. Como contratista independiente, eres tu propio negocio, te guste o no. A menos que estés muy seguro/a de que estás protegido con el seguro de alguien más, vas a necesitar protegerte. Hazte la siguiente pregunta: ¿Qué harías si un cliente se lesiona y te culpa? ¿Y si tú te lesionas? ¿Si alguien que trabaja para ti se lesiona? ¿O si se daña alguna propiedad, o si eres incapaz de operar tu negocio por alguna otra razón? Cada uno de estos eventos podría costarte mucho dinero.

Algunos tipos de seguros a considerar para tu negocio y que pudieran ayudarte en estas situaciones son: responsabilidad general, responsabilidad profesional, interrupción del negocio, seguro “paraguas”, discapacidad a corto y largo plazo, y seguro de indemnización laboral. Puedes conocer más de estos aquí (artículo en inglés).

Elige la mejor entidad comercial para tu negocio

Hay varias formas que tu negocio puede tomar: Puedes ser un propietario único, d/b/a (“haciendo negocios como”), sociedad, LLC (empresa de responsabilidad limitada) o corporación, entre otros. Hay pros y contras para cada uno, sobre los cuales he escrito aquí (artículo en inglés).

Si no has formado una Compañía de Responsabilidad Limitada o corporación y estás trabajando, entonces eres un propietario único (o sociedad, si estás trabajando con alguien más). Si estás trabajando usando un nombre ficticio, entonces estás operando como d/b/a (“haciendo negocios como”. Aún así, puedes necesitar registrarlo en tu localidad o estado.

Puede que te hayan recomendado formar una empresa de responsabilidad limitada (LLC). La razón más común por la cual a las personas y los abogados les gusta la figura LLC es por la “responsabilidad limitada” o “protección de activos”. En teoría, una ERL (empresa de responsabilidad limitada es una entidad separada de ti como dueño y una persona con una disputa contra la entidad tiene recurso solo en contra de los activos de la entidad y no en contra de tus activos personales, por ejemplo tu casa).

Desafortunadamente, a menos que tengas empleados, esa protección es probablemente ilusoria porque estás dando los servicios tú mismo. La situación más común en la que una persona va en contra de los activos de un entrenador canino o consultor de conducta sería una lesión personal que resultó de una mordida o herida similar; si eres el que está realizando los servicios para tus clientes, el reclamo sería en contra de ti personalmente. La existencia de la ERL (LLC, empresa de responsabilidad limitada) no limita tu responsabilidad o protege tus activos en ese caso.

Además, si decides incorporar una ERL, debes tener cuidado con mantener tus finanzas y las finanzas de tu negocio separadas y mantener las formalidades legales. De otra forma, una corte podría ignorar la entidad separada y hacerte responsable de forma personal.

A pesar de estas limitaciones, hay muchos beneficios que tienen las ERL, y podría ser la mejor forma de tener tu negocio. Solo ten en cuenta que necesitas tomar pasos adicionales para manejar el riesgo.

Ten políticas, contratos y exenciones claras

Las políticas escritas y contratos son otra forma de manejar los riesgos que enfrenta tu negocio. Tener políticas claras por escrito y comunicarlas a tus clientes contribuirá en gran medida a evitar disputas y puede ayudarte a prevalecer si hay una querella.

Un contrato es simplemente un intercambio de promesas entre dos partes. La mayoría de los contratos no tienen que estar por escrito para ser vinculantes. Sin embargo, cuando surge una disputa, es más fácil dar lo que indicó el acuerdo, si es que está por escrito. De lo contrario, lo que tu oponente afirme que estaba en el acuerdo tiene tanto peso como lo que tú crees que estaba.

Una exención de responsabilidad es un tipo especial de contrato. La exención de responsabilidad es un contrato que debe realmente estar por escrito porque si en algún momento necesitas confiar en él, significa que tu cliente te está demandando y necesitarás demostrar que tu cliente lo leyó y entendió exactamente a qué derechos acordó hacer una exención.

Las exenciones de responsabilidad no lo curan todo, pero un formulario bien redactado puede brindar protección a tu negocio en contra de una demanda costosa. Para desarrollar una exención correcta, deberías tomarte el tiempo para pensar en los riesgos bajo los cuales podrían estar tus empleados, tus clientes y sus perros y cómo minimizar esos riesgos. En estos tiempos, contraer el COVID-19 puede ser un riesgo al participar de lecciones o clases, y pudiera ser incluido en una exención. Un buen abogado puede guiarte a través del proceso de valorar los riesgos de tu negocio, identificando formas de reducir dichos riesgos y minimizar el daño cuando algo sale mal. El resultado será una exención de responsabilidad con el “colmillo” suficiente para protegerte.

Cumplir con todas las leyes y estándares de la industria

Hay leyes y estándares que aplican a tu negocio que pueden no funcionar para los individuos. Como dueño de tu negocio debes estar consciente de y cumplir con todas las reglas requeridas. Esto hace necesario que te conviertas en un experto en negocios, no solo en la conducta animal y eso es parte de ser dueño de una pequeña empresa. 

Algunas áreas en la que las empresas están reguladas incluyen: licencias, registro, impuestos, leyes de salarios y horas, políticas antidiscriminación, privacidad de la información, publicidad (incluye reglas sobre el envío de correos electrónicos a los clientes), prácticas comerciales desleales, y por supuesto, leyes de seguridad y salud en el lugar de trabajo. Mientras que las leyes de salud y seguridad en el lugar de trabajo han estado siempre ahí, el COVID-19 recientemente ha traído esta área de regulación al frente en la mente de todos los dueños de negocios, y es particularmente importante en este momento estar al tanto de las reglas y cumplir con ellas.

Conclusión

Previamente a la pandemia del COVID-19, era común en dueños de negocios pequeños el lamentar la fluctuación de sus ganancias y la falta de vacaciones pagadas como un inconveniente de tener su propio negocio. Los últimos meses han demostrado la extrema desventaja de aquellos riesgos y ha destacado las diferencias entre empleados, que pueden tener protecciones como licencias médicas o seguro de cesantía disponible para ellos, y contratistas independientes y dueños de negocios que generalmente no las tienen.

Invertir en seguro, obtener el capital, tener reservas de efectivo, y poner protecciones legales como contratos y exenciones es necesario para que puedas navegar los altos y bajos de lesiones, enfermedad o una caída económica que vienen junto con tener tu propio negocio. Teniendo las protecciones necesarias, puedes realmente disfrutar los grandes beneficios de ser tu propio jefe.


Christina Schenk-Hargrove, Esq., CPDT-KA, ha sido abogada en Massachusetts durante 20 años. Tiene experiencia considerable en derecho comercial, litigios, planificación patrimonial y preparación de testigos expertos. Entrenadora profesional de perros, también le fascina la teoría del aprendizaje, ya que se aplica tanto a los perros como a los humanos. Puedes encontrarla en www.cshlawllc.comwww.dogtrainersumbrella.com

(Traducido por Wen Bautista, IAABC Español)