Por Trudi Dempsey

En el inicio

La mayoría de los jinetes han oído hablar del entrenamiento con clicker –y muchos ahora lo practican–pero en comparación con la equitación tradicional aún es un recién llegado.

En la década de los 40, Keller y Marion Breland (y más tarde con Bob Bailey) entrenaron una gran variedad de animales utilizando las técnicas probadas en laboratorio del condicionamiento operante de B. F. Skinner. En los años 80, el libro fundamental de Karen Pryor, ¡No lo mates… enséñale!, se basó en veinte años de entrenamiento de mamíferos marinos y llevó el condicionamiento operante a un público mucho más amplio, incluidos los entrenadores de perros.

El libro de Alexandra Kurland, Clicker training for your horse, finalmente me ayudó a dar el salto de que el entrenamiento con clicker era algo para los entrenadores de perros a darme cuenta de que no había razón para que no funcionara en los caballos. Todo ese tiempo para sacar las mismas conclusiones que los Brelands y Bailey habían demostrado previamente: ¡que el condicionamiento operante funciona con todos los animales!

Desde los primeros días del desarrollo del condicionamiento operante ha habido una evolución constante de las técnicas en el campo del aprendizaje equino. Nada ha cambiado en el ACC (antecedente-comportamiento-consecuencia) del aprendizaje; todavía se trata de que creemos un antecedente y una consecuencia que aumente o mantenga un comportamiento futuro. Lo que ha cambiado es nuestra conciencia de la necesidad de mejorar en la guía de los caballos hacia un camino de aprendizaje sin errores. Hacer que el comportamiento deseado sea tan fácil que el caballo tenga mejores oportunidades de hacerlo bien significa menos estrés para todos durante la enseñanza y el aprendizaje. Como entrenadores, nos esforzamos por ser mejores instructores del entrenamiento con clicker y, al mismo tiempo, comunicar sus beneficios a una audiencia más amplia. Sabemos que el entrenamiento en el mundo real, fuera de un laboratorio científico, trae sus propias dificultades y siempre estamos desarrollando soluciones creativas para los desafíos específicos que enfrentan nuestros clientes y sus animales.

El targeting ha evolucionado

En el Reino Unido sigue siendo bastante difícil encontrar entrenadores de caballos que entiendan la teoría del condicionamiento operante y tengan experiencia en su aplicación a los caballos. Estoy segura de que esto también puede ser el caso en el resto del mundo. Por lo tanto, hay que confiar en los vídeos, libros y consejos de Internet o, si tienes mucha suerte, en un veterinario visitante que haga un viaje de vez en cuando. Ya es bastante difícil absorber las habilidades mecánicas necesarias para empezar, pero aplicar el arte y la ciencia de moldear, encadenar, añadir señales y así sucesivamente, puede parecer demasiado para asumirlo sin mayor apoyo.

Hay algunos excelentes recursos educativos en línea pagados (y algunos gratuitos), pero a menudo la gente se siente atraída por “probar suerte”, recibiendo el apoyo gratuito de los muchos que ofrecen consejos en los grupos de Facebook.

Este camino puede ser difícil de seguir cuando se está recién comenzando. Hoy en día vuelvo a la recomendación de simplemente conseguir un target stick y lograr que el caballo lo toque, luego hacer clic y dar comida cuando lo haga. Sé que la gente tiene buenas intenciones al tratar de animar a otros a alejarse de las técnicas tradicionales, ¡pero tal vez no han tenido que limpiar los desastres que provocan este tipo de consejos!

Al comienzo de mi viaje con el clicker, siguiendo los libros que leí y los videos que vi, usé el targeting para obtener un comportamiento.

Prácticamente todos los consejos que leí y escuché eran asociar el clicker con comida, usando el comportamiento de tocar un target, primero en contacto protegido y después de cerca, en libertad.

Así que tomé mi pelota de tenis y la perforé con una caña de bambú. Pronto pude hacer target arriba, abajo y a los lados. Mi caballo me seguía (con las orejas hacia atrás o quizás con cara de un poco “aburrido”) mientras le mostraba el target. Él tocaba objetos al azar y me miraba cariñosamente (o así pensaba yo); a veces me hacía sonreír tanto que le daba comida.

Esto pareció funcionar por un tiempo hasta que no pude soportar la resultante frustración que vi en los caballos. El targeting no fue el responsable, sino mi pobre entrenamiento. (¿Control de estímulos?, ¿qué control de estímulos?). Ahora sé que casi todo lo que hice en ese entonces estuvo mal y causó que mis caballos hicieran cadenas de comportamientos no deseados antes de siquiera entender qué era una cadena.

No creo que fuese la única. Vi videos de caballos que parecían igual de perdidos o molestos por el target que tenían debajo de la nariz mientras lo seguían. Me di cuenta de que si quería mejorar en el entrenamiento con clicker, tenía que repensar lo que estaba haciendo.

Si las cosas pueden salir mal, ¡lo harán!

Entiendo porqué el comportamiento del targeting se usa con tanta frecuencia como un medio para asociar con el clicker. Y he desarrollado las habilidades para hacerlo yo misma sin causarle estrés a un caballo. Lo que es difícil es enseñar a un nuevo entrenador y darle las habilidades para manejar el target, el clicker y la comida.

Los humanos le toman un amor al targeting con presteza. He visto nuevos entrenadores que se sientan pacientemente durante la sesión teórica de una clínica, a menudo sin comprender el proceso completo, hasta que se produce el targeting. Es fácil de ver cuán agradables pueden ser esas primeras sesiones para el caballo (y aún más para el humano). Toca-clic-comida, toca-clic-comida… ¿Qué más se puede pedir? El instructor habla del moldeado, el nuevo entrenador escucha las reglas, pero lo que ven es toca-clic-comida, toca-clic-comida… Y solo quieren darle una oportunidad.

Llegan a casa y lo intentan con su propio caballo y ¡vaya qué astuto es ese caballo! Luego les muestran a los miembros del establo y estos también se maravillan con el inteligente caballo. ¿Y quién los puede culpar? Después de todo, yo era igual cuando aprendí sobre el entrenamiento con clicker y el targeting. Recuerdo estar de pie, con el target en la mano, contándoles a mis amigos sobre esta nueva forma de entrenamiento.

Pero muy pronto nuestro caballo, habiendo intentado tocar el “proveedor milagroso de comida” como una forma de obtener refuerzo, entra en frustración y extinción. Con un estallido de extinción, el caballo puede arrancar de una mordida nuestro bolsillo (sí, ¡he ayudado a un cliente con ese mismo escenario!), y el entusiasta nuevo entrenador podría abandonar el target para siempre. El caballo también podría perder la fe en un juego donde las reglas no son claras o fáciles de entender y renunciar a la interacción.

¿Por qué las cosas salen mal?

No solo puede un nuevo estudiante equino desarrollar un profundo interés en tocar todo tipo de cosas que no están destinadas a ser targets, con frecuencia no hacen una clara asociación entre el clic y el reforzador comestible. Todo se vuelve bastante confuso. En lugar de ver una creciente asociación del clicker con el reforzador, podríamos ver una asociación entre el target y el reforzador.

Esa idea relativamente simple de usar un target para asociar con el clicker tiene sentido; un comportamiento novedoso que no se encuentra en el repertorio de la mayoría de los caballos podría funcionar bien. Pero si el entrenador principiante tiene un timing y una mecánica deficientes, la asociación con el clicker podría terminar eclipsada por la asociación con el target. Nuestro reforzador condicionado se vuelve incierto, no es lo que pensábamos que estábamos asociando, y la extinción es un resultado posible. Esta falta de comunicación entre el entrenador y el caballo puede hacer que el clicker, en el mejor de los casos, se vuelva inútil.

Como entrenadora novata, pasó algún tiempo antes de que finalmente me familiarizara con el control de estímulos. Leí sobre ello y pensé que lo entendía, pero en realidad solo capté cuál era el panorama final, no cómo lograrlo. Me convertí en una persona que nunca termina, atraída por la emoción de moldear en lugar de crear señales claras y lograr control de estímulos. Las señales desarrollan la comunicación, pero el control de estímulos agrega la siguiente capa: la nitidez en la comunicación.

Todos los entrenadores cometen errores y aprendemos de ellos. Pero cuando nos iniciamos como entrenadores con clicker, no vemos el potencial de errores. Al carecer de conocimiento o comprensión de la extinción, los nuevos entrenadores siguen el viejo protocolo de ignorar lo no deseado y hacer clic a lo deseado: el juego de frío y caliente –también conocido como aprendizaje por ensayo y error– que ahora (afortunadamente) es menos aceptado en los círculos de entrenamiento de clicker. Los estallidos de extinción abundan, y antes de que el entrenador tenga la oportunidad de reforzar un comportamiento, están en la retaguardia tratando de prevenir un comportamiento no deseado ignorándolo… el ciclo se perpetúa a sí mismo.

¿Deberíamos evitar el entrenamiento con targeting?

¿Evito entrenar con targets? Absolutamente no. El target puede ser un comportamiento divertido de entrenar y tiene muchas aplicaciones. Pero es importante preguntarse si es el mejor comportamiento para asociar con el clicker.

Como la Dra. Susan Friedman siempre nos recuerda, el comportamiento de un individuo es un estudio de uno. En el caso de un humano entrenando a un caballo, tenemos que estudiar el comportamiento de ambos individuos, además de la forma en que podrían impactarse el uno al otro. Los comportamientos de targeting pueden ser enseñados hasta la fluidez con facilidad por un entrenador experimentado. Pero con un entrenador y un caballo sin experiencia, debemos tener cuidado de preparar a ambos para el éxito.

Una de las grandes respuestas que escuché en muchas de las sesiones de preguntas y respuestas durante la increíble “Conferencia de la Limonada” fue “depende”. Esto lo dicen algunas de las mentes más brillantes del entrenamiento animal actual. Depende del humano, del caballo, del lugar en el que están trabajando, de sus experiencias previas, de sus historiales de aprendizaje, y casi cualquier otra variable que se pueda imaginar. Depende. Para algunos caballos y su entrenador, un comportamiento de targeting como forma de asociar el clicker podría funcionar, pero para muchos otros no.

Si un entrenador está considerando un protocolo de carga del caballo al remolque con un cliente que aún no es capaz, entonces el uso de un target y comida podría ser una buena opción a corto plazo. El target solo aparecerá al pie de la rampa y el caballo que ve la carga como el comportamiento de seguir una máquina expendedora es menos preocupante.

En el otro extremo del espectro, si un cliente está adoptando el entrenamiento de clicker como su entrenamiento principal, entonces podría ser sensato guardar el targeting hasta que su conocimiento esté sobre una base más sólida.

Cómo podríamos introducir el targeting a un caballo y un entrenador

En el siguiente video, Claire y Darcy muestran una forma de empezar a enseñar el targeting. Esta será una señal para tocar un target en vez de una señal para seguir un target. Esa es otra área para confusión posterior, cuando al caballo no se le ha enseñado la diferencia entre tocar y seguir el target.

Cuando Darcy comenzó a realizar targeting, Claire presentó cuidadosamente el target de tal manera que le fue difícil fallar. En términos humanos, es curioso y valiente; no queremos que el entrenamiento con clicker cambie su creencia de que es divertido interactuar con los humanos. Usando el aprendizaje sin errores como guía, el target se presenta de manera limpia y clara para él; los primeros logros que obtienen refuerzo fortalecen su confianza. La organización de antecedentes es vital: Claire sostiene el target lejos de su cuerpo y de la comida, esconde el target cuando no quiere que lo toque. El fracaso es poco probable.

Durante varias sesiones cortas Darcy aprende que solo debe tocar el target cuando se le indica la señal verbal “target” y esto se convierte en el estímulo discriminativo. Este es el comienzo de un buen entrenamiento de targeting, que conduce a muchas posibilidades con targets móviles y estacionarios, a hacer target a otras partes de su cuerpo y a muchos objetos novedosos diferentes.

Es el comienzo de poner el targeting bajo control de estímulos, una comprensión más profunda de cuándo, dónde y cómo hacer target, y de ¡si hacer target en absoluto!

Con una confianza cada vez mayor de que está en lo correcto, y utilizando el comportamiento por defecto de quedarse quieto y relajarse entre toca y toca, Claire añade una señal de “target“. El ambiente nos ha dado varias señales que debemos difuminar, entre ellas la producción del target mismo. Así que gradualmente Claire deja el target en el entorno y refuerza a Darcy por quedarse quieta (no podemos reforzar la ausencia de un comportamiento, por lo que un defecto como quedarse quieto y relajarse es esencial).

Algunos pensamientos finales

• Para evitar la extinción y sus consecuencias, deberíamos analizar si el targeting es nuestra mejor opción para asociar con el clicker.  

• Cuando se introduce el targeting, la organización de los antecedentes y difuminación de las señales ambientales son esenciales para seguir un protocolo de aprendizaje sin errores.   

• El targeting puede ser un juego divertido que puede ofrecer enriquecimiento a la vida de todos los caballos: es estimulante y reforzador a medida que perfeccionan sus habilidades para resolver problemas.   

• Tocar objetos novedosos a la señal es una gran manera de indicar a tu caballo que algo que ha encontrado en un nuevo entorno es seguro : “Oye , Darcy, ese basurero es tan solo otra oportunidad de refuerzo” tiene que ser uno de los juegos más tranquilizadores para jugar cuando estás paseando por un sendero.

• Los targets (a varias partes del cuerpo: mentón, orejas, hombro, rodilla, pezuñas, cadera, etc.) son una gran herramienta para producir comportamientos. Pueden servir para eliminar el luring de  comportamientos que podemos moldear (y difuminar el target rápidamente).   

• La duración en el targeting puede ser útil para el manejo y los procedimientos médicos.   

Gracias a Claire y Darcy por su ayuda con las demostraciones de video.

Bibliografía

Burch, M. & Bailey, R. (1999) How Dogs Learn. NY: Howell Book House

Chance, P. (2013) Learning and Behavior. CA: Wadsworth Cengage Learning.

Davison, M.A. (2012) Reducing undesirable behavior with stimulus control. Master of Science (Behavior Analysis) Thesis, University of North Texas.

Friedman, S.G. (2016) Tsk, No, Eh-eh: Clearing the Path to Reinforcement with an Errorless Learning Mindset.Presented at ABMA Conference 2016.

Kurland, A. (2007) Clicker Training for Your Horse. Waltham, MA: Sunshine Press.

Laurence, K. (2018) Nose Target? No Thanks! Learning About Dogs Blog

McGreevy, P. et al (2018) Equitation Science. Chichester: Wiley-Blackwell.

Pryor, K. (2002) Don’t Shoot the Dog: The Art of Teaching and Training. Surrey: Ringpress Books


Trudi Dempsey es una consultora de conducta de caballos certificada por la IAABC, especialista en comportamiento y entrenadora de animales acreditada por ABTC, con sede en el suroeste de Inglaterra. Ha entrenado a personas y sus caballos por más de 25 años, especializándose en entrenamiento con clicker y la monta bitless o sin embocadura. Trudi viaja por el Reino Unido dictando talleres de comportamiento y entrenamiento.

(Traducido por Melissa Figueroa Harless)