Por Sarah Dixon

El concepto de trabajo con tapete o mat de entrenamiento en un lugar estático no es nada nuevo en el entrenamiento de perros.  Sin embargo, sigue siendo uno de mis comportamientos favoritos para enseñar porque es muy útil para los dueños de mascotas y extremadamente versátil en el trabajo de modificación de conducta.

Esto implica enseñarle a un perro a ir a un espacio o lugar específico y señalarlo con su cuerpo. Prefiero trabajar con un echado como comportamiento predeterminado; a menudo empiezo con un sentado y construyo la conducta a partir de ahí.  Me gusta usar una toalla o un tapete plano para perros, ya que son fáciles de mover por la casa, transportar a diferentes lugares y es sencillo que todo el cuerpo del perro esté dentro.

Preferentemente enseño esta conducta a través del moldeado, ya que al hacerlo se elimina cualquier comportamiento innecesario desde el principio del entrenamiento. Dar forma a esta conducta es relativamente fácil de lograr incluso para un entrenador novato, con la guía de un entrenador experto.  Si es necesario, a veces iniciaré el proceso y haré que mi cliente se haga cargo, pero pueden hacer la mayor parte del trabajo por su cuenta si saben qué es lo que van a recompensar.  Al principio, queremos que el perro simplemente inspeccione el tapete, luego camine hacia él, luego se siente y entonces se acueste.  A menudo, también trabajo en moldear progresivamente un lenguaje corporal más relajado.

Al moldear el comportamiento de un perro para ir a un tapete y relajarse, podemos también comenzar rápidamente a reducir la ansiedad general o los problemas de sobreexcitación. El perro puede aprender a autorregular su comportamiento a través de este ejercicio. El tapete también puede convertirse en un lugar seguro para los perros que carecen de confianza. Estos beneficios se suman al hecho de que simplemente puede ser útil en muchas facetas de la modificación de la conducta para entrenar a un perro a ir a un lugar específico con una señal.

El tapete como target

A veces, simplemente hacer que el perro vaya fácilmente a un tapete y se quede ahí hasta que se le permita, es suficiente para satisfacer las necesidades de un cliente. En estos casos, no insisto en una posición echada (pero lo reforzaré si el perro la ofrece), por lo que me concentro más en enviarlo al tapete y que se quede ahí por períodos cortos.  Normalmente usaré este comportamiento al estilo “ve a tu cama” para enseñar a los perros a retirarse sin conflicto en lugar de participar en un comportamiento agresivo. Esto puede aplicarse en casos de protección de recursos, perros con problemas con los invitados que ingresan al hogar o perros que se sientan inseguros cerca de los nuevos bebés/niños pequeños.

Protección de recursos

En algunos casos de protección de recursos, particularmente con perros que protegen el espacio, puede ser una habilidad muy útil enseñarle al perro a moverse a un lugar específico bajo señal sin conflicto. Esto se puede utilizar para indicarle a un perro que se mueva de un lugar que puede estar protegiendo, o para alejar al perro de un objeto y permitir que tal elemento sea retirado de manera segura. Para obtener más información sobre cómo trabajar con la protección de recursos, consulte mi webinar de IAABC.

Jack tiende a desarrollar protección de recursos con los objetos que encuentra. Estamos trabajando en enseñarle a soltar un artículo e ir a su tapete para poder quitárselo

Problemas con invitados

Para los perros que tienen miedo o son agresivos con los huéspedes en el hogar, enseñarle a ir a un tapete puede ser útil de varias maneras.

Se puede usar para mantener al perro alejado de la puerta principal, lo cual es importante no solo para la seguridad y comodidad del huésped, sino para reducir la excitación inicial del perro ante el estímulo de la entrada de esa persona. Algunos perros lo resuelven mejor cuando pueden ver la puerta, mientras que otros están más relajados si no ven a la persona entrar. El tapete se puede usar para mantener al perro en el lugar deseado mientras los huéspedes ingresan a la casa.

También puede ser un espacio seguro para un perro que está nervioso por aquellos invitados que llegan a casa, lo que ayuda a que el perro se sienta más cómodo y relajado. El perro, cuando esté listo, puede alternar entre saludar a los invitados, con la opción siempre abierta para regresar a su tapete. Podemos usar la señal para ir a la colchoneta o mat y así apoyar a un perro que puede estar en conflicto o sentirse abrumado por la situación. También podemos usar el tapete para enseñarle al perro a retirarse en respuesta al estímulo de una persona que se acerca a su espacio, en lugar de ladrar o mostrar otras conductas agresivas.

Los perros que se alteran más por el ingreso de invitados a su espacio pueden condicionarse para relajarse en la colchoneta o tapete, lo que los ayuda a tranquilizarse más rápido. Para obtener más información sobre cómo trabajar con perros con problemas con los invitados, consulte mi artículo aquí.

El trabajo con tapete puede ser muy útil para los perros que están nerviosos por los invitados pues les ayuda a tranquilizarse y sentirse cómodos más rápidamente. Esta es mi primera sesión con este perro, que pasó de ladrar continuamente, girar y saltar frenéticamente a poder relajarse conmigo presente y caminar.

Nerviosismo por un nuevo bebé o un niño en casa

De manera similar a lo que hacemos con el miedo a los invitados, podemos usar el trabajo con tapete para ayudar a enseñar a un perro ambas cosas, a sentirse más cómodo y relajado con los bebés y niños pequeños, así como a alejarse si se sienten nerviosos o preocupados, en lugar de gruñir o morder al niño. (Tenga en cuenta que esto es para perros que están nerviosos por los niños y tienen el potencial para calmarse, pero no representan una amenaza de seguridad significativa).

Para enseñarle al perro a alejarse del niño si se siente nervioso, primero debemos educar al cliente sobre cómo observar signos sutiles del lenguaje corporal que podrían indicar que su perro está inseguro o nervioso. Posteriormente, cuando la conducta de ir al tapete es fluida, podemos enseñar a los clientes cómo apoyar a su perro pidiéndole que se vaya a su tapete cuando noten cualquier signo sutil de que su perro está inseguro.  Con el tiempo, el comportamiento de retirarse del bebé cuando el perro no está cómodo generalmente se vuelve predeterminado y se refuerza a sí mismo, por lo que los clientes ya no necesitan indicarle al perro que vaya al tapete.

El tapete como estación de relajación

Además de usar el tapete como objetivo para enviar al perro a un lugar específico, también podemos enseñar y condicionar a los perros para que se relajen en sus tapetes. Esto tiene múltiples aplicaciones útiles en la modificación de la conducta, incluido el entrenamiento de partida para problemas de estrés relacionados con la separación, desensibilización y contracondicionamiento, ansiedad general y problemas de excitación.

Maizey aprendió a acomodarse en el tapete para ayudar en el entrenamiento de partida debido a su ansiedad por separación.  Como se puede ver, ¡está muy relajada!

Para enseñarle a un perro a relajarse o acomodarse en una colchoneta, hago que el dueño se siente cerca y evite el contacto visual directo con él. El dueño utilizará una voz tranquila, de forma relajante para marcar y una entrega lenta y controlada de premios.

Comience con el perro sentado en el tapete, espere a que el perro ofrezca un echado, luego marque y recompense.  Si el perro no ofrece el echado después de un largo período, intente incitarlo algunas veces, luego constate si lo ofrecerá por su cuenta.

Una vez que el perro ofrezca un echado de manera confiable, comience a construir algo de duración, recompensando varias veces (en una rápida sucesión si es necesario) y luego eventualmente espaciando el tiempo de las recompensas.

El siguiente paso es comenzar a marcar y recompensar progresivamente el lenguaje corporal relajado: cosas como recostarse sobre la cadera, que disminuya el movimiento de la cola o se detenga completamente, así como la cabeza bajando o descansando sobre la colchoneta o el piso. Es útil en esta etapa colocar la recompensa entre las patas delanteras del perro, ya que esto provocará que baje su cabeza.

Carnie estaba trabajando en relajarse en un tapete debido a su ansiedad por separación.  Esto es desde las primeras etapas de la enseñanza de cómo instalarse en el tapete. Ya habíamos conseguido que entendiera que debía acercarse y mantuviera un echado, y nos estábamos concentrando en recompensarlo cuando dejó de mover la cola y comenzamos a capturar algunas veces en las que bajaba la cabeza.

Eventualmente obtendrás inclinaciones de cabeza predecibles y podrás comenzar a seleccionar solo aquellas de mayor tiempo con la barbilla apoyada. A partir de ahí, los perros generalmente comienzan a instalarse y relajarse en el tapete.  Una vez que el cuerpo llega allí, ¡el cerebro generalmente lo sigue!  El uso de premios de bajo valor, así como el lenguaje corporal y los movimientos tranquilos, ayudarán a que el perro permanezca en el tapete en lugar de simplemente asumir la posición de cabeza baja pero estando listo para entrar en acción.

Carnie en el entrenamiento. Él está muy bien condicionado para ubicarse en su tapete y estamos trabajando para comenzar a agregar al ejercicio el ver a su dueño alejándose de él.

Problemas relacionados con la separación

Uno de mis usos más comunes de relajación condicionada en un tapete es para el entrenamiento de ansiedad por separación (consulte mi webinar de IAABC sobre cómo abordar los problemas relacionados con la separación para obtener más detalles). El tapete se convierte en una forma de relajar al perro, que luego se puede combinar con la desensibilización a los propietarios en el entrenamiento de partida y cuando se van de casa.  Este entrenamiento con el tapete ayuda al perro a autorregular su ansiedad y a mantenerse relajado mientras ve al dueño irse. También sirve como una señal de seguridad para decirle al perro que el dueño volverá en un tiempo que seguro puede tolerar.

Sugiero usar el mismo tapete o toalla para este ejercicio, porque el perro reconocerá el tapete especial y tendrá una respuesta emocional positiva condicionada al verlo salir e interactuar con él. El tapete debe sacarse sólo para ejercicios de entrenamiento y luego debe guardarse. De esta manera, el perro siempre obtiene reforzamiento al ir hacia el tapete y relajarse.  No hay oportunidad para que el perro elija acostarse en el tapete por sí solo, lo que mantiene muy alto el historial de refuerzo con el tapete y también permite que el tapete funcione como una señal de seguridad en el entrenamiento de partida.

Luke está aprendiendo a mantener la calma en su tapete mientras su dueño se dirige hacia la puerta y sale

Desensibilización y contracondicionamiento

También podemos usar el tapete como ayuda en la desensibilización (DS) general y el trabajo de contracondicionamiento (CC). Debido a que el perro tiene un alto historial de refuerzo al ir al tapete y relajarse, podemos usar eso como una forma de ayudarlo a relajarse en torno a las cosas que le preocupan.

Por ejemplo, puede llevar el tapete a la oficina del veterinario para ayudar a su perro a relajarse en la sala de espera y en la sala de examen. También puede usar tapetes para ayudar a los perros reactivos a aprender a relajarse con otros perros.

Otra forma en que me gusta usar los tapetes para DS/CC es para perros que no se sienten seguros con bebés o niños pequeños en el hogar. Además de servir como una forma de enseñarle al perro a retirarse de las interacciones incómodas, como dijimos anteriormente, también puede usar un tapete condicionado positivamente para ayudar al perro a aprender a relajarse a una distancia cómoda de los niños y comenzar a hacer asociaciones positivas y sentirse seguro estando en su presencia.

También puede usar la relajación condicionada sobre un tapete para ayudar a los animales del hogar a aprender a comportarse con calma unos con otros.

Seri estaba alterada debido a los gatos en su nuevo hogar. Aquí estamos usando la relajación condicionada sobre un tapete para ayudarla a aprender a estar tranquila con los gatos.

Incrementando una comunicación clara entre perro y propietario

Aprecio el beneficio que tiene el trabajo con tapete en mejorar la comunicación general entre el perro y su dueño. Esto es algo que a menudo no se discute mucho en la modificación de conducta, pero en mi experiencia, la capacidad del propietario para comunicarse de manera clara y efectiva con su perro, así como la disposición del perro a dejarse guiar por su dueño, son aspectos muy importantes en la relación humano-perro. Mejorar estas áreas puede marcar una diferencia drástica en el éxito de un programa de modificación de conducta.

El trabajo con tapete ayuda a los propietarios a mejorar su comunicación porque desarrollan una mecánica de entrenamiento limpia y aprenden cómo su lenguaje corporal puede afectar a su perro. También pueden experimentar cuán efectivas pueden ser las recompensas oportunas entregadas con una alta tasa de refuerzo, para desarrollar el comportamiento en las primeras etapas del entrenamiento.

En las etapas posteriores del entrenamiento, los propietarios pueden aprender cómo su lenguaje corporal y sus movimientos se pueden usar para comunicarse con su perro: podemos enseñarles a los propietarios que si simplemente se mudan al espacio del perro, el perro puede alejarse (usando la instrucción “ve al tapete” como una señal para enseñarle al perro cómo responder y evitar la confusión o la frustración).

Los propietarios también pueden observar que pueden hacer que su perro se acerque a ellos con un cambio en el lenguaje corporal (retrocediendo y viéndose relajado, juguetón y animoso). También pueden aprender cómo siendo claros en su lenguaje corporal y las señales verbales (es decir, no repetir las señales) pueden marcar una gran diferencia en la capacidad de su perro para aprender y comprender lo que se les pide.

Este entrenamiento mejora en forma general la capacidad del propietario de ser claro y consistente en su comunicación verbal y su lenguaje corporal con su perro.  Asimismo, puede reducir la base cotidiana de estrés del perro y ayudar a reducir la ansiedad general.

El perro, a su vez, aprende a recibir instrucciones del propietario en función de su lenguaje corporal: cuándo alejarse y cuándo acudir a él. Además, aprenden que su dueño es una fuente de cosas positivas ¡y puede que valga la pena escucharlo después de todo!

Personalmente, considero que el trabajo con el tapete, la permanencia y la relajación son increíblemente valiosos en la modificación de la conducta. Es algo que uso con casi todos los casos en los que trabajo de una forma u otra. Si actualmente no utiliza el tapete en sus programas de conducta, le recomiendo que experimente con él. Espero que encuentre, como yo, que es muy versátil y definitivamente vale la pena tenerlo en su caja de herramientas.

 El trabajo con tapete no solo es muy útil para modificar la conducta, sino que también es un comportamiento muy provechoso para que los perros aprendan las habilidades y los modales que requiere la sociedad. Es un comportamiento flexible para la mayoría de los hogares, ya que puede usarse como una conducta incompatible con mendigar en la mesa, comportamiento hiperactivo, búsqueda de atención, ladridos y muchos más.

Si está utilizando tapetes como parte de su práctica, ¡me encantaría saberlo!  No dude en ponerse en contacto conmigo por el correo electrónico dixonthedogtrainer@gmail.com con preguntas, comentarios o si tiene una forma creativa de utilizar esta habilidad.

 Sarah Dixon es consultora certificada de comportamiento canino y miembro de la Junta Directiva de IAABC. Trabaja para Instinct Dog Behavior & Training LLC en la ciudad de Nueva York, donde se especializa en problemas de conducta como el miedo, la agresión, la ansiedad  y la reactividad.

(Traducido por Sandy Guevara, IAABC Español)