Por Mik Moeller

He trabajado en la industria animal por más de dieciocho años. En la actualidad trabajo en la Humane Society de Arizona, donde comencé como especialista en bienestar canino. Mi función es proporcionar estimulación física y mental a los perros que están a nuestro cuidado. Recibimos muchos perros con condiciones médicas delicadas, al igual que casos de acumulación de animales. Los perros con problemas médicos tienden a quedarse por más tiempo debido al tiempo de recuperación, y se encuentran limitados en la cantidad y variedad de actividades físicas que pueden realizar, de modo que el enriquecimiento en los caniles es fundamental para ellos. Los casos de acumulación pueden ser lentos y dilatarse en los tribunales y, generalmente, tales perros han tenido una socialización extremadamente pobre y no pueden pasear con correa o salir de su confinamiento. Así que, una vez más, el enriquecimiento resulta esencial. 

El enriquecimiento mejora la calidad de vida de los perros mientras están en el refugio. Reduce el estrés, la ansiedad y el aburrimiento, además de promover el vínculo humano-animal. El enriquecimiento debería incluirse entre las labores del personal encargado de cuidar a los animales y de los voluntarios.

Ofrecer enriquecimiento diario no requiere de mucho dinero ni recursos. Nosotros, por ejemplo, reciclamos las cajas vacías de guantes de látex del departamento médico. También usamos cajas vacías de pañuelos de papel, papel higiénico, envases de huevos, rollos de papel absorbente y recipientes de plástico. Asimismo, utilizamos bandejas para cubitos de hielo y moldes para pasteles. Ahora veo los artículos domésticos, los recipientes contenedores y la comida de manera muy diferente: ¡todo me parece un elemento útil para el enriquecimiento!, e intento animar a otros a hacer lo mismo.

Un aspecto clave a tener en cuenta sobre el enriquecimiento es el siguiente: no es enriquecimiento si el tipo de estimulación o actividad es igual todos los días. Algunas categorías de enriquecimiento son: 

  • Auditivo
  • Olfativo
  • Visual
  • Gustativo (entrega de comida)
  • Mental
  • Físico

Auditivo

El sonido es importante porque tranquiliza a los perros, encubre los ruidos externos y puede ayudar a que los perros se acostumbren a las voces humanas. Utilizamos música clásica, audiolibros, ruidos blancos e incluso juguetes que emiten sonidos.

Olfativo

El uso del olfato puede estimular o calmar. Uso fragancias de lavanda, vainilla, manzanilla, almendra, coco y menta, diluidas en un atomizador y rociadas en las camas o toallas. 

Adicionalmente, esparzo por el suelo o en las mantas especias secas, como canela, clavos de olor y jengibre, para que los perros exploren. Los olores de animales como pato, faisán, codorniz o ardilla también pueden ser atractivos para los perros; los rocío en las camas, toallas o mantas o relleno rollos de papel absorbente con estos olores. 

Aromas

Visual

Soplo burbujas para ofrecer estimulación visual e incluso las hago con olor a hígado o mantequilla de maní para que sea una experiencia multisensorial. Aquí, estos cachorros juegan en su canil con burbujas aromatizadas:

Gustativo

Uso rollos de papel absorbente, envases de huevos, cajas de pañuelos de papel, juguetes Kong, comederos interactivos, tubos de PVC. ¡Casi cualquier cosa en la que pueda insertar comida de manera segura!

Diversos materiales

El caldo de pollo y de carne son adiciones versátiles a mi caja de herramientas. Lo uso para mejorar el sabor de las galletas o comida de perro. También pongo el caldo en juguetes rompecabezas, en cubos de hielo y lo congelo para hacer “paletas de helado”. Utilizo moldes para pastelitos para hacer premios congelados y los sujeto de los barrotes de las jaulas de los perros: 

O remojo juguetes de cuerda en caldo de pollo (a veces los congelo, pero no siempre) y los dejo colgar desde arriba del canil, de este modo:

Otros premios de alto valor a los que he recurrido son albóndigas, sardinas, calabazas, comida húmeda enlatada, comida para bebés, queso azul y sí, ¡incluso frutas y verduras! Acá se puede ver a un perro explorando un juguete rompecabezas relleno que cuelga de una cuerda:

Entrenamiento

Otra forma de enriquecimiento es el entrenamiento. Este contribuye a que los perros hagan ejercicio físico, los estimula mentalmente, les ofrece un poco de interacción social y también puede ayudarlos a mejorar su comportamiento, de manera que puedan tener más interacciones positivas con potenciales adoptantes.   

Realizo el entrenamiento tras las barras de los caniles, lo que implica que los perros practiquen las conductas mientras están en el canil y el guía en la parte exterior. En el primer video, el perro está aprendiendo a tomar los premios con sus patas a través de los barrotes:

Este cachorro está aprendiendo la conducta “Déjalo” detrás de las barreras de su canil.

Igualmente hago sesiones de entrenamiento fuera y dentro de los caniles. Enseño trucos, entrenamiento de plataformas y algo de obediencia básica. En este video, empleamos limpiadores de tuberías para fabricar una barrera suave y flexible que permita a este Chihuahua saltar. 

Los conos que comúnmente se ven en los campos de práctica de fútbol se pueden usar como accesorios para que los voluntarios realicen juegos de búsquda, que es una forma divertida de incentivar el trabajo de olfato:

Viniendo de una formación con años de experiencia en el ámbito del entrenamiento y modificación de conducta de perros en refugios,  ahora dedico gran parte de mi tiempo al enriquecimiento. A mi juicio profesional, el enriquecimiento es una forma de modificación de conducta. Los trucos, el entrenamiento en plataformas y los juegos cognitivos desarrollan confianza en los perros tímidos porque los ayudan a construir asociaciones positivas con aquellas cosas que podrían ponerlos nerviosos. Incluso pueden ayudar a los perros que se sienten incómodos con las personas: ahora para ellos las personas predicen la aparición de cosas buenas.  Es importante recordar que no se trata de enriquecimiento si se hace lo mismo todos los días. Mi lema es el siguiente: ¡enriquecimiento a bajo costo con altos resultados! 

Mas materiales

Mik Moeller, CPDT-KA, CBCC-KA, es un entrenador canino certificado, autor y conocido conferencista. Trabajó por dieciocho años como especialista en conducta de la SPCA de San Francisco, donde desarolló exitosos programas para voluntarios y perros tímidos. Asimismo, cofundó Dog Walking Academy de Dog*tec junto a Veronica Boutelle. Actualmente, Mik trabaja en la Humane Society de Arizona.

Traducido por Consuelo López, IAABC Español