Como formadores y consultores de comportamiento, a menudo tenemos la tarea de decirles a los clientes cosas que tal vez no quieran escuchar. Somos expertos en saber lo que hay que decir, al identificar desafíos de comportamiento y crear formas de abordarlos, pero a veces todos podemos encontrarnos ante la dificultad de cómo decirlo. Ya sea una verdad difícil sobre la idoneidad de su mascota para la vida en su hogar, o algo tan simple como para convencerlos de que salgan y hagan más ejercicio. La comunicación es la clave de nuestro éxito y la satisfacción de nuestros clientes.

En esta serie de artículos, analizaremos las diferentes formas en que los consultores de comportamiento individuales se han involucrado exitosamente con los clientes sobre un tema específico. No hay una forma correcta de hablar con los clientes; diferentes personas tendrán éxito utilizando diferentes enfoques, por lo que el propósito de esta serie es simplemente mostrarles un par de ejemplos de comunicación exitosa.

En este número veremos cómo hablar con los clientes sobre agregar más cajas de arena (o literas) a un hogar. Esta puede ser una pregunta difícil, especialmente para clientes muy orgullosos de su casa o exigentes con el diseño, pero también es vital para los hogares con varios gatos y puede ser necesario recorrer un largo camino para resolver problemas de eliminación inapropiados.

Dilara Parry, CCBC

Mi objetivo en muchas de esas conversaciones, una vez que tengo empatía con los clientes y he desarrollado una buena relación, es usar el humor.

“Bueno… ya estás limpiando la orina en tu sala de estar. Entonces la pregunta es, ¿preferirías limpiarla de la alfombra o sacarla de la caja?”

Para los clientes que no están en un momento predispuesto para el humor (siempre observar el lenguaje corporal de  la gente ¡y no solo del gato o el perro!), puedo acercarme con más delicadeza y darles el punto de vista del gato: “Sam podría estar sentado allí toda la tarde conteniendo sus ganas de hacer pipí –y sabemos que eso no es muy saludable– porque tiene miedo de caminar por la sala de juegos de los niños mientras se divierten con Monsters Roar”.

Otro método es hacer que la sugerencia provenga del cliente. Esto me parece útil con los afortunadamente escasos casos de personas que siempre encontrarán “una buena razón” por la cual aquello que sugieras no funcionará. Entonces hagamos algo como esto: “Mmmm, esto ciertamente es difícil. Hagamos una lluvia de ideas. Tenemos que agregar una caja de arena. Usted conoce mejor su rutina y su hogar [o incluir otros “elogios”]. ¿En qué lugar piensa que puede funcionar?”.

Si bien no estoy a favor de ninguna caja de arena “estilo gabinete”, creo que una pantalla shoji (pantalla plegable) bien colocada a menudo puede funcionar, siempre que no esté muy cerca de la caja de arena y permita rutas de escape. Esta sugerencia también puede iluminar los ojos del cliente.

Otras cosas que han funcionado para convencer a los clientes:

  • ¡Recuerde a los clientes que las cajas de arena que están limpias no huelen mal!
  • “Cuando tengas compañía, puedes mover temporalmente la caja de arena” (especialmente si tu gato teme a los extraños, puede ser mejor estar confinado en una habitación, ¡con una caja de arena por supuesto!, mientras la visita esté presente). Resulta que en muchos casos no es que los clientes realmente se opongan, sino más bien que no quieren que otras personas juzguen su casa… especialmente quienes no aman los gatos.

Sarah Dixon, CDBC

Trabajo principalmente como consultora de comportamiento de perros, pero suele suceder que trabaje con personas que tienen perros y gatos en el hogar para ayudarlos a convivir pacíficamente. Un elemento esencial de la convivencia exitosa de perros y gatos es garantizar que los gatos tengan caminos y espacios verticales para alejarse de los perros si es necesario. Esta también es una característica importante para hogares con varios gatos sin perros. Otro de los problemas comunes es que los perros se meten en las cajas de arena y comida de los gatos.

Viviendo y trabajando en Manhattan, a menudo nos encontramos con pequeños apartamentos donde el espacio es muy escaso. Los clientes pueden dudar respecto a agregar elementos de enriquecimiento a su hogar, especialmente si sienten que ocupará un espacio valioso y será una molestia.

Al tratar de convencer a los clientes de que modifiquen su espacio para ser más enriquecedores para sus mascotas, primero explicaré por qué es importante en relación con sus objetivos de entrenamiento. Por ejemplo, si su objetivo es que los perros y los gatos se lleven bien con menos estrés, explicaría cómo los gatos necesitan tener espacios para alejarse de los perros. A los gatos generalmente les gusta trepar o tener escondites seguros. Luego explicaré algunas de las cosas que hacemos en nuestro hogar que hacen que el ambiente sea más enriquecedor y seguro para los gatos, pero no requieren grandes dimensiones en cuanto a espacio. Utilizamos un árbol para gatos montado en la pared, que permite a los gatos trepar y rascarse, pero no ocupa tanto espacio como uno que se ubique en el piso. 

También se puede usar el espacio de abajo  de ese árbol para obtener más rincones o escondites para gatos. Asimismo, utilizamos  estantes que se adhieren a las ventanas mediante ventosas. Son geniales, ya que no ocupan mucho espacio y son ágiles y aerodinámicos a la vista.

Las cajas de arena pueden ser un desafío en un apartamento. A menudo es difícil convencer a los clientes de que tengan suficientes cajas para sus gatos, especialmente si el espacio es pequeño y están tratando de mantener a los perros fuera de ellos. Vale aquí volver a explicar cómo las cajas adicionales ayudarían a reducir el estrés de los gatos.

 Sugiero algunas cosas para que sea menos traumático colocar cajas de arena adicionales y evitar que los perros accedan a ellas. Una opción es colocar varias cajas dentro de un armario y dejar la puerta lo suficientemente abierta como para que los gatos puedan entrar, pero no los perros. Las cajas de arena cubiertas pueden funcionar para mantener a los perros fuera y pueden ser relativamente discretas si se colocan de manera inteligente.

También propongo que los dueños que deseen minimizar el olor adquieran arena para gatos que se pueda desechar y sean diligentes para recogerla diariamente.

Por último, el enriquecimiento alimentario puede ser un desafío en una casa de reducido espacio con múltiples especies. Por lo general, mis clientes intentan mantener el perro lejos de la comida del gato. Sugiero colocar la comida del gato en lo alto (otro argumento para los estantes del gato) para que los perros no puedan acceder a ella.

Nuevamente, en relación con los objetivos del cliente de reducir el estrés en el hogar y garantizar una convivencia colaborativa, he de decirles que una manera fácil de agregar algo de enriquecimiento a las comidas de un gato es usar un comedero lento, tipo rompecabezas (para alimentos secos).

Les explico la forma de uso y utilizamos varios a manera de rotación. Nuestros gatos también reciben comida húmeda todos los días y les digo a mis clientes que agreguen algo de enriquecimiento. Esto se logra en las rutinas de alimentación, cuando simplemente cambiamos las ubicaciones de sus tazones de comida húmeda (en lo alto) en cada ocasión. De esta manera, los gatos pueden tener un poco de experiencia de búsqueda/caza, pero no es accesible para los perros de la casa.

Pronto analizaremos otro tema difícil en el marco de la comunicación entre consultores de conducta y sus clientes. Si usted quisiera contribuir, no dude en enviar un correo electrónico a journal@iaabc.org.

(Traducido por Alejandra López Irala, IAABC Español)