En el cuidado colaborativo, se entrena a un animal para tolerar los procedimientos de manejo diario y cuidados de salud, a la vez que se le enseña a ser un participante activo, dispuesto a estas experiencias.

El cuidado colaborativo es bastante común en zoológicos, donde los animales de gran tamaño o potencialmente peligrosos no pueden ser controlados de manera segura sin el uso de métodos de sujeción química o física. Por ejemplo,se les puede enseñar a los hipopótamos a mantener sus hocicos abiertos para tratamientos dentales, a los leones a ofrecer sus colas para extracciones sanguíneas y a los gorilas a permanecer quietos para realizar ultrasonidos cardíacos.

Uno de los aspectos más importantes de la enseñanza del cuidado colaborativo es que el animal puede “decir no”. Pueden indicar mediante un comportamiento no agresivo y seguro que desean que el procedimiento se detenga. Enseñar un comportamiento de target con duración es la base fundamental del cuidado colaborativo –no solo ayuda a que el animal permanezca quieto, sino que también le enseñamos a través del proceso que si rompe la posición del target (levantan la cabeza, etc.), entonces el procedimiento de manejo se detendrá.


La duración del comportamiento de apoyar la barbilla[i] es fundamental para diversos cuidados colaborativos. (Cortesía de Sarah Dixon)

 

¿Por qué entrenar para el cuidado colaborativo?

Muchas personas sufren de ansiedad al ir al dentista; imagina cuán estresante sería si no pudieras pedirle al dentista que se detenga y además te vieras obligado a soportar cualquier situación.Sentir el control de la situación puede hacer que los desagradables pero necesarios procedimientos dentales sean más tolerables. Las investigaciones han demostrado el beneficio de tener una sensación de control sobre eventos desagradables, y no sólo se aplica a los humanos, sino a todos los animales. Enseñarle a un animal que puede tener control en algunas situaciones, ayuda a reducir su estrés y miedo, aumentar su confianza y tolerancia en el manejo durante exámenes o procedimientos veterinarios, tales como el acicalamiento, o manejos que de otra manera podrían resultarle desagradables. Además, si bien puede parecer contradictorio permitir este tipo de acciones –muchas personas piensan que al darle a un animal la sensación de control podría resultar en que se rehúse a participar de experiencias desagradables– cuando el cuidado colaborativo está  correctamente entrenado, sucede lo contrario: aquellos animales a los que se les ha entrenado en el cuidado colaborativo participan voluntariamente en eventos desagradables.

Aplicación del entrenamiento en el cuidado colaborativo

En los últimos años, el entrenamiento del cuidado colaborativo se ha vuelto más popular entre los animales de compañía. Se les puede enseñar a los caballos a mantenerse quietos sin métodos de sujeción para las inyecciones, a los perros a limar sus uñas, a los gatos a ser voluntarios en los exámenes de oídos y a los loros a ser voluntarios en las extracciones de sangre. Además de mejorar el bienestar de los animales, el entrenamiento del cuidado colaborativo hace que los animales sean más fáciles de manejar y reduce el riesgo de lesiones tanto para los animales como para sus cuidadores.

Aunque el entrenamiento para el  cuidado colaborativo debería ser el objetivo de  todos los entrenadores de animales, si la salud o el bienestar de un animal se encuentran comprometidos de manera urgente, entonces se deben utilizar procedimientos de bajo estrés y/o sedación por parte de un veterinario. Una vez que el animal haya sido tratado, el entrenamiento en el cuidado colaborativo puede ser aplicado para futuros procedimientos.

Cuidado colaborativo en acción

Perro

Dusty y su tutora han trabajado conmigo durante algunas sesiones. Tiene un historial negativo con las consultas veterinarias, resultando en una mordida al veterinario. Se le enseñó el apoyo de barbilla sobre el regazo de su tutora y estamos trabajando en poner a prueba algunas habilidades de manejo del cuidado colaborativo. Dusty puede detener los ejercicios en cualquier momento si abandona su posición. Estoy trabajando en realizar un examen de su cuerpo como si estuviera en una consulta veterinaria. También usamos la posición de apoyo de barbilla para trabajar en la limpieza de sus orejas (particularmente complejo para él) y fue exitoso. Desde entonces, ha ido al veterinario varias veces, usando un bozal y el entrenamiento le ha permitido tener visitas más positivas y productivas en la consulta veterinaria.

El comportamiento de apoyo de barbilla es muy útil y flexible para los ejercicios del cuidado colaborativo. Podemos enseñarle a un perro a apoyar la barbilla en la mano de su tutor, que puede utilizarse para ayudar al perro a permanecer quieto por cortos períodos de tiempo, en la posición de sentado, de pie o echado. El apoyo de la barbilla sobre la mano del tutor puede ser útil en perros pequeños o si el perro se pone en una superficie alta como una mesa de examen clínico.

Para mayor duración, recomendaría un apoyo de barbilla sobre el regazo del tutor, lo que ayudará al perro a permanecer quieto en una posición de pie. Para aquellas situaciones en las que el perro necesita permanecer echado, se le puede enseñar el apoyo de barbilla sobre un cojín o un peluche.

Caballo

True es un caballo árabe castrado de 11 años. Antes de que se grabara este video se realizaron cinco sesiones cortas de entrenamiento. Mi objetivo era que True, sin ningún método de sujeción, mantuviera su nariz apuntando hacia adelante mientras ocurría la venopunción yugular.

True generalmente se mantenía calmado y despreocupado por el piquete de la aguja y su respuesta fue buena cuando hice un pinchazo ficticio después del pinchazo real. Sin embargo, siempre se puede mejorar. En sesiones previas he retirado mis manos si su nariz deja la toalla en cualquier momento del procedimiento pero volví a la vieja costumbre de moverme junto a él cuando su nariz abandona la toalla en este vídeo. Creo que es difícil para mí separar el  viejo hábito de mantenerme calmada junto al caballo –que viene de años de hacer extracciones de sangre en la vida real en el trabajo– y recordar que este entrenamiento se trata de permitirle a True hacer una señal para decir cuando no está listo para que continúe con el procedimiento (cuando él aleja su cabeza) y permitirle que haga una señal cuando está listo para continuar (acercando otra vez su nariz a la toalla).

Loro

Este es Echo, un loro gris. Los comportamientos en el vídeo están basados en un target de mano, un apoyo de barbilla (o apoyo de mandíbula inferior en este caso) y también el comportamiento de mantener su boca abierta.

El target de mano se utiliza para comportamientos en los que otras personas o yo, necesitan tocar o manipular su pecho o quilla. Hemos generalizado este comportamiento para que cualquiera pueda usarlo, incluido nuestro veterinario o los estudiantes de cuidado animal con los que trabajo y para que se sienta cómodo siento tocado con diversos objetos. De esta manera pueden practicar tocar la quilla de un ave viva sin provocarle estrés. El veterinario puede hacer cosas como auscultar el corazón y los pulmones, y lo estamos usando como parte del entrenamiento para recibir inyecciones.

El target de mandíbula inferior se usa de la misma forma pero para procedimientos en los que necesitamos ver o manipular su cara. De esta manera puedo manipular sus párpados, pico, narinas y oídos y administrar gotas para los ojos o medicamentos intra-nasales.

El comportamiento de mantener su boca abierta se utiliza para revisiones bucales voluntarias, las cuales son muy importantes en aves, así como también para tomar muestras con hisopos de sus coanas para detectar enfermedades.

Próximamente, compartiremos más videos de alta calidad que ilustran el cuidado colaborativo en diversas especies. Si deseas compartir un video de un entrenamiento o demostrando uno de estos comportamientos de este tipo de cuidados en cualquier especie o entorno, envía un vídeo y una descripción al editor de la revista, Jesse Miller (journal@iaabc.org); él los recopilará y me los enviará.


[i]Quijada/mandíbula