Tori Ganino 

Antecedentes

Zi es un gato tabby doméstico de pelo corto, de aproximadamente 6 años de edad. Cuando fue encontrado era un gato callejero, de un año. En ese tiempo, nuestro hogar incluía dos perros y otros dos gatos. Zi instantáneamente se acurrucaba con los otros gatos, pero a los perros solamente los observaba desde encima del rascador.

Después de unos meses, se adaptó completamente y no le importaban los perros, excepto cuando estaba en nuestra cama y ellos se subían. Zi corría hasta el borde de la cama  y daba zarpazos en el aire en dirección a los perros. Viendo que los perros eran indiferentes, no hacíamos nada frente a esta situación.

Jeter llegó cuando tenía aproximadamente 8 años de edad. Una mezcla de Chihuahua/ Terrier que pesaba unos 13 kilos, tenía problemas de visión, invadido por ansiedad por separación, extremadamente nervioso hacia las personas, y su historia era desconocida.

Jeter fue mantenido separado de la parte principal de la casa cuando llegó y lentamente se fue exponiendo al ambiente y varios estímulos durante un período de dos semanas.  Se quedaba en un lugar seguro, una pieza solo para él con una valla para bebé en la puerta, mientras trabajábamos en su ansiedad por separación. Nuestros otros dos gatos ya habían fallecido, y nuestros otros perros eran mantenidos en otro lugar de la casa, de manera  de disminuir los estímulos ambientales durante este tiempo.

Antes de ver a Zi, se le presentó a Jeter un gato de peluche, muy parecido a uno real, a cierta distancia. Se acercó al gato de peluche con un lenguaje corporal relajado y en posición de juego. Debido a su respuesta calmada y filial con el gato de peluche, estábamos muy sorprendidos porque, desde el día 1, Jeter se enfocaba extremadamente en Zi. Sin embargo, no de forma agresiva. A pesar de la intensidad de su fijación, su lenguaje corporal hacia Zi era similar al que mostró hacia el gato de peluche. Si Jeter hubiera atacado al gato de peluche, hubiera hecho contacto visual hocico con hocico, se hubiera mantenido con un lenguaje corporal tenso, o lo hubiera atacado, estos comportamientos habrían sido indicativos de que podría ser agresivo hacia Zi.

Zi era extremadamente asustadizo y vacilante incluso al caminar por la habitación de Jeter. Conociendo la importancia de tener una casa donde ellos pudieran disfrutar de la compañía de cada uno, presenté las metas para nuestra familia y establecí un plan de manejo y entrenamiento.

El Objetivo

El objetivo final era que Jeter y Zi disfrutaran de la compañía de cada uno y fueran capaces de relajarse mientras el otro estuviera a la vista. Para lograr esto, ambas mascotas debían alcanzar sus propias metas. Jeter debía desarrollar un comportamiento fuerte, opuesto a perseguir a Zi. Enseñarle a un animal a realizar otro comportamiento en vez de algo que no queremos que haga se conoce como “refuerzo diferencial de un comportamiento alternativo”, o DRA (sigla en inglés de differential reinforcement alternate).

Mi plan para Jeter incluía tres comportamientos que juntos formaban el “tranquilo sobre una cama”.

  1. Ver a Zi
  2. Mantener el quieto en su cama
  3. Alejar la mirada de Zi

Desarrollar un plan de cambio conductual efectivo para Zi sería un desafío mayor. Esto es porque necesitábamos cambiar sus emociones sobre Jeter de negativo a positivo mediante la creación de una respuesta emocional condicionada positiva (+CER, por su sigla en inglés). Eventualmente, el objetivo para Zi sería ver a Jeter y sentir felicidad debido a la asociación de Jeter con refuerzos. Luego desvaneceríamos los reforzadores mientras mantenemos la +CER. Algunos de los comportamientos indicativos de una +CER incluían a Zi colocándose de costado, caminar hacia Jeter y frotarse en él, ir hacia Jeter y acostarse cerca de él, ronronear con un lenguaje corporal relajado, y no buscar una huida rápida.

Tenía una ventaja al trabajar con estos dos. Zi ya había sido entrenado con clicker y sabía varias conductas como ofrecer su mano para limar las uñas y señalar objetos con su nariz. Jeter sabía las señales de mano para sentarse y acostarse, lo motivaba mucho la comida y era extremadamente rápido para aprender. Yo tenía grandes expectativas de que nuestro objetivo sería alcanzable.

Manejo

Cuando Jeter llegó a nuestra casa estuvo dos semanas aislado, incluyendo no tener contacto físico con Zi ni con los otros perros. Al comienzo era capaz de verlos pasar y de a poco fuimos aumentando la exposición de cada uno de ellos, pasado el período de las dos semanas. Este es un consejo que le doy a mis clientes muchas veces para ayudarlos en la transición de un perro adoptado recientemente. Y, al igual que muchos de mis clientes, me encontré yo misma queriendo acelerar el proceso.

Lo genial de las redes con otros entrenadores es que estamos ahí para apoyarnos entre nosotros con casos y con nuestras propias mascotas. A pesar de que Jeter era bueno con otros perros, Rich Allen de “Wags to Rich’s” me animó a que me mantuviera con el plan de entrenamiento, y cada plan de entrenamiento bueno comienza con el manejo del ambiente para que no se desarrollen comportamientos indeseados.

Tres vallas para bebés fueron colocadas. La primera estaba en la entrada de la pieza de Jeter. La segunda estaba en la entrada de otra habitación. Esto fue para que Zi tuviera fácil acceso a la habitación para alejarse de Jeter, y Jeter no fuera capaz de seguirlo. Ese también es el lugar donde se encuentra su caja de arena, agua, y donde se coloca su comida. La tercera valla estaba en la parte superior de la escalera. Esto me permitía tener una barrera hacia abajo, donde se encontraban los otros perros.

La puerta de la pieza de Jeter quedaba abierta solo cuando estábamos entrenando. De esta forma, preveníamos que Jeter le ladrara y persiguiera a Zi cuando pasaba por la valla para bebés. Utilicé un arnés y correa para Jeter cuando estaba fuera de su habitación para proteger su cuello en caso de que tirara y para prevenir que persiguiera a Zi. Cuando estoy trabajando con un animal un plan de DRA, me aseguro de que no puedan  desarrollar ninguna de las conductas respecto de las cuales estoy desarrollando un DRA. En el caso de Jeter era atacar y ladrar.

También me quería asegurar de que era capaz de trabajar con Zi cada vez que veía a Jeter. Me he dado cuenta que un animal con el cual estoy trabajando puede tomar más tiempo en desarrollar una +CER si el refuerzo es ofrecido solo algunas de las veces en que ve el objeto que estoy contracondicionando, comparado a si le doy al animal acceso consistente al refuerzo todo el tiempo que “el objeto aterrador” se presenta. Esto es realmente importante en los primeros pasos del entrenamiento.

Semana Uno

Entrenamiento para Jeter

Jeter mirando a Zi

Jeter mirando a Zi

El inicio de la primera semana de Jeter con nosotros consistió en enseñarle comportamientos básicos, los cuales incluían un marcador verbal de “Bien” [N. de T: Como un “muy bien” o el sonido de un clicker], reconocer e inmediatamente responder a su nombre, una orden para “déjalo”, para así poder decirle que deje a Zi tranquilo, y un trabajo de “ve a tu cama”, donde él se iría y se mantendría ahí con distracciones mínimas.

Mientras trabajábamos en los comportamientos fundamentales, Zi no estaba a la vista. Era muy importante el dividir las tareas en sesiones cortas y entretenidas con pocas distracciones.

Cuando vi que Jeter respondía a mis órdenes la mayor parte del tiempo y entendía las actividades, comencé a trabajar con Jeter y Zi juntos. Jeter era colocado en su cama y Zi era libre de moverse por todo el segundo piso. Cada vez que Jeter miraba a Zi cuando se asomaba por la esquina, inmediatamente usaba mi marcador verbal de “bien”. Esto estimulaba a Jeter a que me mirara por un premio. Después de tomar el premio, su cabeza se orientaba inmediatamente hacia Zi y yo volvía a decir “bien”. En vez de distraer a Jeter, esta actividad era para enseñarle que podía mirar a Zi, desconectarse de él y luego mirarme a mí. Realizamos esta actividad por un minuto, asegurándome de que Jeter se mantuviera en su cama y me respondiera rápido.

Zi echaba su cabeza hacia atrás, quedando fuera de la vista, y yo liberaba a Jeter de su cama. Inmediatamente, cuando Jeter veía a Zi reaparecer, utilizaba mi marcador verbal, reforzaba y lo enviaba a su cama.  Debido a que Jeter era rápido para aprender, fui capaz de pasar rápido a la segunda etapa: permitir a Jeter mirar a Zi por cinco segundos sin usar un marcador, y dejándolo decidir qué hacer.

Bastante seguro, Jeter me miraba en anticipación al premio. Este proceso se conoce como “analizar y confirmar”. Él exploraba el entorno y veía a Zi, luego decidía mirarme a mí sin la necesidad de decirle “bien” cuando miraba a Zi. En cambio, el “bien” lo utilizaba cuando Jeter volvía a mí. Luego colocaba un premio especial en su cama. En ese momento, Zi comenzaba a moverse más.

Entrenamiento para Zi

Jeter mirándomeColocado al otro lado de la reja, Zi era capaz de controlar la situación teniendo la capacidad de aumentar o disminuir la distancia entre él y Jeter como quisiera. Hice esto para no tener un accidente en el cual Zi se viera obligado a reaccionar  atacando a Jeter para defenderse o huyendo en búsqueda de seguridad.

Me aseguré de darle a Zi premios especiales cada vez que miraba a Jeter. Un buen timing cuando le tiraba los premios era crítico – la comida debía llegar inmediatamente después de que mirara a Jeter, para que pudiera aprender a asociar a Jeter con premios. Si le hubiera dado comida a Zi antes de que mirara a Jeter, podría inadvertidamente haberle enseñado que la presencia de comida es mala, porque significaba que Jeter, del que él aún tenía miedo en este punto, estaría apareciendo.

Jeter and puzzles

Juguetes del tipo puzzle fueron usados para ayudar a Jeter con estimulación mental. Luego en el entrenamiento, Zi se unió y ambos compartieron.

Con la ayuda de comida en la creación de la +CER, el plan de entrenamiento iba bien encaminado. 

Segunda Semana

Entrenando juntos

Jeter era capaz de completar sus actividades sin problema y Zi comenzaba a estar más relajado. Decidí mover nuestra sesión a mi pieza y traer la cama de Jeter con él. Ubiqué su cama a unos 2 metros de la mía y le solicité a Jeter que fuera a ella y se quedara ahí. Jeter estaba con correa y Zi tenía acceso a mi cama, el vestidor, velador y una salida hacia el pasillo.

Jeter había logrado mirar a Zi y desconectarse por sí mismo en su habitación. Debido a que hice la actividad más difícil al movernos a otra habitación, retrocedí un paso en el entrenamiento de Jeter, por lo que no esperaba mucho de él. Marqué con “¡bien!” inmediatamente cuando miraba a Zi. Cuando me miraba a mí, le colocaba un premio a su lado en su cama para que mientras se lo comiera me mirara.

Si  Zi hacía un movimiento rápido, yo premiaba a Jeter con un “jackpot” (un puñado de premios sobre su cama). Después de una sesión que duró aproximadamente 5 minutos, comencé a marcar el comportamiento de no mirar a Zi, sino a mí, y reforzaba esa decisión de romper el contacto.

Durante la siguiente semana, trabajé con Zi y Jeter juntos en sesiones diarias que duraban entre 5 y 15 minutos. Utilicé sus comidas como oportunidades para trabajar y los alimentaba desde mi mano con pequeños trozos por vez. La comodidad de Zi aumentaba y también era reforzado por cualquier conducta de relajación que mostrara. Los comportamientos que ofrecía voluntariamente que indicaban relajación incluían sentarse, acostarse y colocarse de costado mientras ronroneaba.

Me aseguré de que las sesiones finalizaran antes de que Zi decidiera que había tenido mucho entrenamiento y se fuera. Quería dejarlo queriendo más para que estuviera ansioso de entrenar una próxima vez. Continué trabajando con Jeter sus comportamientos básicos en otras habitaciones para que fueran más fluidos sin importar donde estuviera.

Fallas del manejo

Para el comienzo de la tercera semana cuando llegábamos a casa, Jeter estaba pasando más tiempo fuera de su habitación. Se mantenía con correa y eligió mi cama como uno de sus lugares favoritos. Una tarde, Zi entró en la habitación y saltó a la cama sin darse cuenta que Jeter estaba ahí – ¡súbitamente los dos estaban hocico  con hocico! Inmediatamente le di a Jeter la orden de “dejar”, la cual él siguió.

Zi saltó fuera de la cama y desapareció en otra de las habitaciones, y Jeter inmediatamente recibió un jackpot.

Pensé que un desastre había sido evitado, hasta que me fui a dormir esa noche y descubrí orina de gato empapando mis sábanas…

Decidí quitar  las sábanas de la cama y dejarla así a menos que fuera a dormir en ella. Al lado de la cama coloqué un arenero adicional con una entrada alta para que Jeter no pudiera meter su cabeza adentro. Compré otro rascador y lo coloqué a una distancia de la cama donde pudiera ser alcanzado de un salto. Mi esperanza era que las modificaciones que había realizado en el ambiente ayudaran a Zi a trabajar sobre la recaída. Creo que sí, ya que Zi no volvió a orinarse en la cama de nuevo.

Tercera Semana

Entrenando juntos

Navidad se estaba acercando y encontré que envolver regalos era la perfecta oportunidad para entrenar. Con Jeter en su cama, Zi en la suya, y yo colocada en medio de ellos, Zi comenzó a disminuir las distancias y se acercó a donde yo estaba. Jeter mantuvo el quieto en su cama como un profesional, y yo finalmente comencé a ver el lado juguetón de Zi, que golpeaba los lazos. Comencé a disminuir la cantidad de premios que cada mascota recibía en los entrenamientos. En vez de reforzar cada vez que realizaban un comportamiento que yo quería, cambié a un refuerzo de razón variable, donde ninguno de los dos sabía exactamente cuántas veces necesitaban desarrollar los comportamientos antes de ser premiados.

Finalmente, para el final de la tercera semana, las primeras señales de +CER de Zi comenzaron a aparecer. Jeter había entrado en la habitación con un juguete en su boca y pasó junto a Zi. Yo miré a Zi y vi que pasó de estar sentado a recostarse sobre su costado. Cuando Jeter se acostó a unos pocos pasos de Zi, el gato comenzó a golpear la cola de Jeter en una manera juguetona mientras ronroneaba.

Luego comencé a permitir que Jeter arrastrara  su correa en vez de yo tenerla, y pronto retiré la correa del todo. Cuando Jeter se acercaba a la cama mientras Zi se relajaba en ella, Zi ya no corría hasta el borde, como lo hacía con los otros perros. En ese momento, me sentí lo suficientemente cómoda para volver a colocar las sábanas en mi cama.

El punto de inflexión

Jeter and cat

Envolviendo regalos para otros perros. Si se fija no hay sábanas en la cama

Jeter fue a una cirugía exploratoria de emergencia a comienzos de enero del 2018. Mientras se recuperaba en mi cama, Zi demostró una completa +CER cuando saltó junto a Jeter y se relajó solo a unos pies de distancia. Zi se colocó en su costado, cerró los ojos y comenzó a ronronear. Zi continuó, incluso cuando Jeter se movía despacio.

Durante los próximos días, Zi comenzó a acercarse más y más a Jeter.

Los dos comenzaron a generar un vínculo mientras Jeter se recuperaba. Una vez que Jeter se había recuperado del todo, Zi se mantenía relajado sin importar qué tan cerca Jeter estaba de él, y ambos podían aproximarse al otro sin que Zi huyera y Jeter lo persiguiera. Luego decidí colocar escaleras a la cama, así Jeter tendría fácil acceso a ella cuando quisiera.

Zi en el nuevo rascador junto a mi cama.

Zi en el nuevo rascador junto a mi cama.

Jeter recuperándose de su cirugía con Zi cerca de él.

Jeter recuperándose de su cirugía con Zi cerca de él.

Avance Rápido A Cuatro Meses

Jeter and SiZi aún tiene una valla para bebés que bloquea a Jeter el acceso a la otra habitación y así pueda tener su lugar seguro para escapar cuando sienta que lo necesita. Un segundo arenero se mantiene en el segundo piso, y el rascador sigue estando a una distancia de un salto desde la cama.

El proceso de entrenamiento fue lento, y nuestro plan de manejo fue estricto. Creo que si no fuera por el cuidado que tuve de estar en el momento adecuado de una manera metódica, en vez de apurar las cosas o tratar distintos tipos de aproximaciones y solo esperando lo mejor, Jeter todavía estaría persiguiendo a Zi, y Zi estaría todavía orinándose en mi cama. Hoy, se puede encontrar a Zi y Jeter regularmente tomando la siesta y jugando juntos.

Y lo mejor de todo es  ver  que es Zi el que busca a Jeter por su compañía.

 

Tori Ganino CDBC, CPDT-KA, es una Consultora de Comportamiento Canino Certificada por la IAABC, certificada Entrenadora Profesional Canina – Knowledge Assessed por la CCPDT, y miembro de la Asociación Internacional de Animales de Compañía (ICAN). Es dueña de Callling All Dogs ubicado en Batavia, Nueva York, donde realiza clases grupales o privadas de obediencia y modificación de conducta. Para mayor información de sus servicios, pueden buscar en www.CallingAllDogsNY.com.

 

Traducido por Pamina Horlacher, IAABC Español