Hay ciertas verdades que todos sostenemos como evidentes. Una es que el entrenamiento básico es esencial para todos los perros. Un perro cuya conducta es “civilizada” es un miembro completamente participativo de la familia. Es más, si un perro desarrolla un problema conductual, el contar con fundamentación en entrenamiento básico, generalmente nos permite lidiar con el problema más eficiente y directamente.

Otra verdad básica es que la socialización temprana es crítica para que un perro alcance su potencial genético completo. Muchos estudios demuestran claramente que la ausencia de la socialización en los primeros cuatro meses de la vida del perro resulta en deficiencias de experiencias, lo que se traduce en conductas tímidas y temerosas de las que pueden raramente, o nunca, sobreponerse.

Como entrenadora canina profesional y consultora de conducta, y como alguien que ha pasado una buena parte de mi vida profesional estudiando y enseñando acerca de los primeros períodos críticos de un perro, un artículo reciente me ha dado una apreciación aún más profunda por las experiencias muy variadas a temprana edad, así también como la importancia del entrenamiento para que el perro sea capaz de vivir una vida plena en la mayor medida posible.

El estudio se titula “Perros de compañía y callejeros de Bali. Rasgos de personalidad vinculados al ambiente en una población de perros endémicos del Sudeste Asiático” por Luca Corrieri et al. El estudio no hace referencia específica a la socialización, sin embargo, estoy extrayendo algunas conclusiones y creando hipótesis a partir de este estudio, teniendo experiencia de primera mano viviendo con un perro callejero del sudeste asiático. Más sobre él más adelante.

Los sujetos del estudio del perro callejero de Bali (BSD, por sus siglas en inglés) incluyen 15 animales de compañía adultos y 60 perros callejeros. Todos los perros del estudio tenían un año o más, con una edad promedio en ambos grupos de menos de 3 años, aunque algunos de los perros callejeros eran mayores.

En este estudio nuestra meta era analizar si los perros callejeros de Bali y los perros de compañía de Bali difieren en los rasgos de personalidad. Tenemos la hipótesis que el estilo de vida (es decir, vivir restringido bajo la supervisión de humanos) podría afectar algunos de los rasgos de personalidad. Los perros de compañía ganan experiencia del medioambiente solo cuando salen con sus dueños y usualmente no son libres de explorarlo por sí mismos. Esto podría afectar la actividad y la sociabilidad también, ya que los perros de compañía tienen menos exposición a otros perros y al medioambiente en comparación con los perros callejeros.

Los perros de compañía vivieron “en las casas de los residentes y jardines cerrados, y típicamente salen con correa con un dueño o paseador de perro. De esta manera, estos perros dependen completamente de los humanos.”

En los perros callejeros, cerca del 57% tenía una relación con un “cuidador” que ocasionalmente le ofrecía comida, cuidados médicos, y refugio, pero nunca restringió o limitó la libertad de los perros. Este cuidado fue provisto en las ubicaciones de los perros, en lugar de en el territorio de los cuidadores. El otro 43% de los perros callejeros no tuvo este tipo de relación. Sin embargo, los investigadores no encontraron diferencia entre los comportamientos de estos dos grupos de perros “de aldea”, por lo que todos fueron considerados perros “callejeros”.

(Desafortunadamente el reporte de la investigación no contenía la edad de adopción de los perros de compañía, lo que sería importante saber para testear una de mis hipótesis, pero hipotetizo de todas maneras.)

Kochi the dogLa historia de estos perros callejeros es la misma que la de mi perro Kochi, que se ve como una mezcla de Shiba Inu con perro genérico. Kochi era un perro callejero en Okinawa, Japón, durante los primeros 12 a 18 meses de su vida. Ahora, de casi 15 años, Kochi ha sido un regalo increíble para mí como dueña, entrenadora y como estudiante de conducta canina. Aquí va su historia:

Una de nuestras clientes de All Dog Gyms, Linda, es profesora en la base militar estadounidense en Okinawa. Linda regresa a su casa en New Hampshire cada verano, y por muchos años capturaba y traía consigo a los perros de “aldea” callejeros de Okinawa, para encontrarles un hogar en Estados Unidos. Un verano trajo varios perros, algunos de ellos fueron adoptados de inmediato. Cuatro perros terminaron quedándose con nosotros en All Dog Gym como hogar temporal cuando Linda regresó a Okinawa para el nuevo año escolar. Kochi era uno de ellos.

Linda me contó que Kochi era uno de los favoritos de las personas que trabajaban en esa área del pueblo cerca del vertedero donde vivían muchos de estos perros callejeros. Le ofrecían comida y una persona había tratado de “adoptarlo”, pero él huyó y regresó al vertedero. Linda dijo que a Kochi le encantaba cuidar de los cachorros y era como un perro “tío” para muchos de los perros abandonados más jóvenes. También puede haber sido su padre, ya que no estaba aún castrado.

Cuando se lo trajo a Estados Unidos, Linda hizo que castraran a Kochi y le trataran la filariosis y encontró un hogar para él en New Hampshire. Desafortunadamente había muchos gatos en la casa y resultó que Kochi era depredador de gatos, por lo que fue devuelto a Linda. Su conducta predatoria puede estar relacionada con (o al menos reforzada por) su dieta en Okinawa, que probablemente incluía cazar y comer animales pequeños. Es definitivamente un buen cazador. Dada su conducta predatoria, Linda no podía encontrar otro hogar para él, por lo que vivía con nosotros en los caniles junto con los otros perros de Okinawa esperando un nuevo hogar.

Kochi es dulce y amigable con la gente y se transformó en un favorito del personal, pasando mucho de su tiempo en la cocina de los caniles y las habitaciones del personal. Compartía su habitación del canil y su tiempo en el patio con los otros perros japoneses que vivían con nosotros. Kochi fue también un “perro de práctica” para los estudiantes de entrenamiento en nuestra Academia All Dogs. Mejoró en gran medida los tiempos de respuesta de los estudiantes ya que él aprendía rápido – sin importar si la sincronía de los “clicks” de los estudiantes era buena o mala. Un grupo de alumnos rápidamente le enseñó a sentarse y rascar cuando trataban de moldear el “echado”. Mi libro “The Thinking Dog” (El Perro Pensante) tiene muchas fotos de Kochi, quien fue un perro de demostración excelente. En ese tiempo, él aún no era mío. Fue durante esas sesiones de fotos para mi libro que Kochi y yo formamos una conexión real y llegamos a un acuerdo – que él viviría conmigo si el no trataba de matar a mis dos gatos. Primero lo presenté a mi Collie Barbudo, que salió bien, y luego lo llevé a casa para conocer a los gatos. Cuando entramos a la habitación donde uno de los gatos estaba echado en la cama, Kochi de inmediato se puso en posición de caza. Solo bastó una advertencia verbal “Ni siquiera lo pienses…” para hacerle saber que comerse un gato estaba prohibido. (Nunca le ha dado el mismo respeto a las ardillas.)

El pasado de Kochi es similar a los perros endémicos del estudio en Bali. Dado lo pequeño de la muestra de perros adoptados en el estudio, los investigadores, sacaron pocas o casi ninguna conclusión, pero ofrecen un número de hipótesis que proveen tanto materia de reflexión como áreas para estudios futuros.

Es eso lo que me lleva a mi hipótesis y por qué este estudio de Bali resuena conmigo. Aunque Kochi es un estudio de un solo sujeto, muchos de sus rasgos de personalidad están presentes en los perros callejeros de Bali.

Los investigadores encontraron que “Los perros callejeros pueden, por lo general, portarse de forma más calma, debido a la confianza derivada de su experiencia continua del ambiente de la calle, automóviles y tráfico y la exposición a otros perros, animales y humanos.” (Énfasis mío)

Kochi es el perro “más resiliente” que he tenido. No he encontrado muchas cosas que lo molesten o asusten. Las tormentas, incluso las más fuertes, no lo molestan. Los ruidos de la casa, incluso el chirrido de la alarma de humo, no le afectan. Tolera a los perros, aunque no busca interactuar con ellos. Ocasionalmente juega con su “hermano”, un Chinook de 5 años, pero mayormente es indiferente a otros perros, ni es curioso de conocer o interactuar con ellos. Es el perro que más profundo duerme de todos los que he conocido. Se acuesta en el medio del piso con gente, otros perros o gatos saltando sobre él o a su alrededor.  Ciertamente no es sordo (hasta hace poco al menos). Una patata frita flotando hacia el piso a dos habitaciones de distancia lo puede despertar de un sueño profundo. Es también el perro más motivado por comida que haya visto. Tengo la suposición que esto es así porque el primer año o más de su vida lo pasó como carroñero.

Mientras que su motivación con la comida hace que entrenar sea muy fácil, hay otros aspectos de la personalidad que lo hacen especial. Es increíblemente astuto, resuelve problemas con tremenda persistencia. Aprende rápido, con pocas repeticiones. Si Kochi viviera con alguien que no fuera entrenador, demostraría comportamientos problemáticos por esta misma razón.

Gail Fisher and Kochi the dog

Foto capturada durante una sesión de fotos para mi libro, esta foto se siente como el      momento en que decidimos que pertenecíamos juntos.

Siempre he creído que Kochi es especial en gran parte por sus experiencias tempranas. Como perro callejero en una ciudad japonesa, estaba expuesto a tráfico, gente y experiencias de forma diaria. Su habilidad de explorar nuevos ambientes era también parte de esta socialización. Su tratabilidad y comportamiento apacible han hecho muy sencillo el continuar esta socialización y enriquecimiento durante los años que ha sido mío. (Cuando Kochi tenía 14 empezamos a hacer trabajo olfativo, y le encanta.)

Lo que me trae a una de mis hipótesis/conclusiones, que es una de las cosas que necesita mayor estudio con perros como los perros de Bali. Ésta es la importancia de continuar la socialización y las experiencias. A los perros adoptados de Bali se les limitó la continua socialización y la habilidad de “ser perros”. Estaban “limitados a una casa o patio, sacados a pasear con correa” y aparentemente no se les daba la oportunidad de interacción o juego conespecífico o de tener una variedad de experiencias e interacciones.

No me cabe duda que Kochi hubiera sido un perro maravilloso, incluso si no hubiera pasado su primer año o más como perro callejero en las calles de Okinawa. Pero también, sospecho que desarrollar sus habilidades y sus experiencias tempranas, que podríamos pensar es la socialización al máximo, son parte de lo que lo hacen tan especial.

Como escribí al principio, la socialización es una de las verdades que creemos como realidad evidente. Pero la diferencia entre la socialización de un perro callejero versus la de perros de compañía es en gran parte la exhibición de una conducta más tranquila o calmada y una mayor confianza por parte de los perros callejeros. Muchos de nosotros prestamos buena atención a la importancia de la socialización de forma temprana. Es igualmente importante considerar que la socialización es una necesitad continua más allá de los primeros cuatro o cinco meses de la vida de un perro.

Nosotros como entrenadores caninos y consultores conductuales podemos impactar enormemente esta necesidad a través de entrenamiento básico de modales que permitan la socialización continua y una amplia gama de experiencias, que incluye el juego interactivo con otros perros, si es apropiado, lo que ayuda a crear una vida mejor, enriquecida y satisfactoria para el perro.

 

Referencias

Corrieri, L. et. al (2018). Companion and free-ranging Bali dogs: Environmental links with personality traits in an endemic dog population of South East Asia. PLoS ONE 13(6), e0197354.

Fisher, G. (2009). The Thinking Dog: Crossover to Clicker Training. WA: Dogwise Publishing

 

Nota del Traductor: Durante el curso de este artículo en su versión original, se utilizan términos como perros silvestres, perros que deambulan libremente y perros callejeros. Se han agrupado todos los mencionados en este artículo bajo el término perros callejeros.

Traducido por Wen Bautista, IAABC Español